El conflicto sirio

Siria es un Estado con una importante posición estratégica en el marco del Oriente Próximo, pero también es un estado fallido entre otras razones porque su gobierno no controla la totalidad del territorio. Sometido a una terrible guerra civil desde 2012, a raíz de una primavera árabe fracasada, es actualmente un tablero de ajedrez donde juegan los intereses de numerosas potencias internacionales y regionales –Estados Unidos, Rusia, Turquía, Israel, incluso Irán o Arabia Saudí. Todo ello añade complejidad a un panorama interno ya de por sí enrevesado por la presencia de numerosos contendientes: kurdos, Al-Qaeda, el régimen de Damasco, milicias proiraníes, milicias del Estado Islámico (ISIS), etc. Como se puede observar una situación sumamente enmarañada (Imagen 1)

Imagen 1. Fuente: El Periódico.

El origen del conflicto hay que buscarlo en la deriva de las protestas contra el régimen dictatorial de Bashar Al-Assad, iniciadas en 2011 al socaire de los movimientos populares surgidos en el mundo árabe contra unos regímenes políticos autocráticos o tiránicos –la denominada “Primavera Árabe”–. En el caso sirio estas protestas acabaron convirtiéndose en una guerra civil (Imagen 2) en la que, poco a poco, fueron interviniendo actores foráneos. En efecto, la oposición siria optó ante la ineficacia de sus movilizaciones, por la vía armada (Ejército Sirio Libre o ESL), primero para defenderse de las fuerzas del régimen y después para expandirse, con ello la lucha se extendió por todo el país. A partir de 2012 comenzó la internacionalización del conflicto: Assad logró el apoyo de Irán y de las milicias de Hezbolá –movimiento chií libanés. Por su parte los rebeldes obtuvieron ayuda militar y económica de Catar y de Arabia Saudí, ayuda destinada principalmente a los sectores más islamistas de los mismos. Desde ese momento, la rebelión comenzó a caer en manos de los sectores islamistas, mientras el ESL perdía influencia.

Imagen 2. Fuente: Revista Semana. https://www.semana.com/mundo/articulo/guerra-en-siria-actores-del-conflicto/491327

Aprovechando el desgobierno surgieron también grupos yihadistas como el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria. Más relevante fue el papel del Estado Islámico, que lanzó una fuerte ofensiva desde Irak (junio 2014), llegando a controlar un amplio territorio entre Siria e Irak donde proclamó el califato, con capital en la ciudad siria de Raqqa (Imagen 3).  A estos actores se sumaron las fuerzas kurdas, enemigas de Assad, pero también de Turquía.

Imagen 3. Zonas controladas por el Ejército Islámico en 2015. Fuente: BBC

Así pues, entre 2014 y 2017 el ISIS creó una estructura estatal que controlaba un amplio territorio entre Irak y Siria. Su existencia e indudable peligro para una zona ya inestable logró unir a todas las fuerzas intervinientes, aunque en dos bandos distintos liderados respectivamente por Estados Unidos y Rusia, que centraron su lucha principal contra los islamistas. Así una coalición internacional liderada por Estados Unidos y formada por Jordania, Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, intervino directamente en el conflicto atacando al Estado Islámico. Poco más tarde se incorporaron a estos ataques Francia y Gran Bretaña. Casi al mismo tiempo Rusia también emprendió ataques al ISIS actuando como aliado de Assad. Como resultado de ello, el territorio controlado por el Estado Islámico fue disminuyendo hasta su casi desaparición. Aunque aún cuenta con el control de algunos pequeños territorios en la región de Abul Kalmal, donde se encuentra rodeado tanto por las fuerzas kurdas como por las de Damasco.

Imagen 4. Retroceso del Estado Islámico. Fuente: AFP-Perry-Castañeda Library Map Collection

El posible ataque químico del régimen contra la ciudad siria de Jan Sheijun (2017), fue la causa esgrimida por EE.UU. para atacar, por primera vez de forma directa, al régimen de Assad. Tanto Rusia como los aliados del régimen protestaron por el ataque. Los bandos internacionales se acabaron de delimitar.

Actualmente, la ayuda rusa y la intervención de Irán y de diversas milicias chiíes han permitido a Assad no solamente asentarse en el poder sino también ir ganando la guerra al controlar el 60 % del territorio (Imagen 5). Otro elemento importante del escenario sirio son las fuerzas kurdas, apoyadas por EE. UU., que controlan un 25 % y que tienen el objetivo de crear una región autónoma en esos territorios. Su principal fuerza es el Partido de la Unión Democrática (PYD), un grupo de inspiración marxista. Este grupo ha impulsado la creación de unas milicias –las YPG o Unidades de Protección Popular– que se han convertido, hasta ahora, en el principal aliado sobre el terreno de la coalición liderada por Estados Unidos. Se calcula que estas milicias cuentan con unos 70.000 efectivos, de los cuales un 20 % serían mujeres. Contingente que se ha nutrido también de militantes del PKK –Partido de los Trabajadores de Kurdistán, grupo político armado que actúa en Turquía y que Ankara considera terrorista.

Imagen 5. Situación territorial en Siria en octubre de 2019. Fuente: Southfront.org-Perry Castañeda Librari Map Collection

Por su parte el Ejército Sirio Libre (ESL) mantiene el control de un escaso territorio en el noroeste sirio: la provincia de Idlib, fronteriza con Turquía, pero cuenta con el apoyo del gobierno turco. La potencia turca, preocupada, por la posibilidad de la aparición de alguna estructura institucional kurda en sus fronteras –región autónoma en Siria– ya ha mostrado su oposición a la misma, amenazando con una intervención militar en la zona. El problema es la presencia de tropas norteamericanas que apoyan a los kurdos; de esta manera Estados Unidos se encuentra en el dilema de a qué aliado apoyar. También Turquía pretende asentar su influencia en la provincia siria de Idlib.

Los últimos episodios del conflicto han venido dados por dos circunstancias protagonizadas por diferentes actores:

  • El ataque turco a las posiciones del PYD en toda la franja fronteriza entre Siria y Turquía. Previamente, las tropas norteamericanas, aliadas de los kurdos en su combate contra el Estado Islámico, habían abandonado el territorio dejando el campo libre a la actuación de Erdogan. La retirada estadounidense ha sido interpretada como un claro abandono de sus mejores aliados en la zona: las fuerzas kurdas. Tras unos días de combates estos se han frenado mediante acuerdos de Turquía con Rusia y Estados Unidos, lo que ha permitido a las fuerzas de Assad ocupar un territorio, como fuerzas de interposición, que antes controlaban los kurdos. Si afianzase sus posiciones en estas zonas Assad pasaría a controlar el 80 % del territorio sirio. La invasión turca ha motivado que los kurdos se hayan  acercado al régimen sirio buscando apoyo frente a la agresión de Erdogan.(Imagen 6)
  • La muerte de Al Bagdadi (líder del Ejército Islámico) en un ataque de las fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos que se produjo el 26 de octubre. El descabezamiento del movimiento es un paso importante, pero nadie duda tampoco de que ello no hará desaparecer a este grupo de la escena siria.
Imagen 6. Zona atacada por las fuerzas turcas. Fuente: El Confidencial-BBC

Sin duda, el conflicto, como en tantos otros casos de enfrentamientos civiles, se ha prolongado tanto tiempo por la intervención de las potencias extranjeras. Su apoyo financiero y militar ha mantenido viva la guerra, que ha provocado un elevado coste humano en muertes y desplazamientos de población.

Consecuencia derivada ha sido el resurgimiento del sectarismo y la intolerancia en Siria, que bajo los Assad era un régimen secular en el que los diversos credos convivían en relativa paz. Las intervenciones de Irán y de Arabia Saudita han provocado un enfrentamiento encarnizado entre chiitas –y alauitas sirios que también son chiitas– y sunnitas. Los enconamientos religiosos también dificultan la posibilidad de una solución política al conflicto.

Bibliografía.

Álvarez-Ossorio, I. (2017). Sectarismo y yihad en el conflicto sirio. Política Exterior, 178.

Baños, J. (2019). Jordi Tejel: Los kurdos de Siria no tienen más alternativa que volver a brazos del régimen. La Vanguardia. En https://www.lavanguardia.com/internacional/20191009/47875777906/entrevista-jordi-tejel-historiador-kurdos-siria.html   

Guimón, P. (2019). Así fue la operación que acabó con la muerte de Al Bagdali, líder del ISIS. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/10/28/estados_unidos/1572281733_305574.html

Mourenza, A. (2019). Trump da via libre al ataque turco contra las fuerzas kurdas en Siria. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/10/07/actualidad/1570427871_758839.html

Sancha, N. (2019). Claves para entender el polvorín del norte de Siria. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/10/07/actualidad/1570447850_534042.html

Sánchez, E. (2019). Siria, las cartas se barajan de nuevo. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/05/13/actualidad/1557752805_693756.html

Publicado en Historia Actual | Etiquetado , | Deja un comentario

La guerra fría tecnológica entre Estados Unidos y China

Estados Unidos y China se hallan inmersos en una intensa guerra comercial que oculta una competencia de fondo por la hegemonía mundial. Este enfrentamiento entraña comportamientos que algún investigador no duda en calificar como un nuevo imperialismo, pues estos Estados utilizan su poder para debilitar al contrario obligando a los restantes países a tomar partido y someterse a las normas del imperio al que se adhieran (Estefanía). Es en este marco donde cobran sentido, en otro ámbito, las amenazas de EE.UU. a las empresas europeas que no cumplan determinadas directrices políticas del gobierno norteamericano.

También comienza a estar cuestionada la idea de que el libre comercio aporta riqueza para todos. El profesor D. Rodrik aporta ejemplos de una globalización que no logra equilibrar la apertura económica con el derecho de los Estados a gestionar su espacio político y, mucho menos, su economía. Las ínfulas neoimperialistas y las insuficiencias de la globalización están mostrando algunos síntomas que anuncian un retroceso de la mundializacion en curso. Tendencia que se aceleraría en caso de que se produjera también una posible ruptura de la confluencia tecnológica con la aparición de dos sistemas incompatibles –el chino y el occidental–. La conjunción de esas circunstancias preludiarían una posible vuelta a los espacios económicos cerrados. En cualquier caso, los pasos dados hasta ahora no son irreversibles.

Los principales protagonistas de la nueva guerra tecnológica. Fuente: https://www.eltiempo.com/economia/sectores/las-razones-de-la-guerra-fria-tecnologica-en-el-mundo-323320

La guerra comercial

La guerra comercial, iniciada por la administración de Donald Trump, significó que entre 2018 y 2019 Estados Unidos impuso a China aranceles por un valor de 360.000 millones de dólares, 200.000 de ellos a comienzos de mayo, una magnitud muy importante. China respondió con un alza arancelaria de 60.000 millones sobre productos norteamericanos. En los momentos actuales, las negociaciones comerciales entre ambos gigantes están paralizadas y la tensiones se han extendido a otras esferas en lo que algunos analistas califican ya como una nueva guerra fría.

Estados Unidos justifica sus acciones en el unilateralismo y proteccionismo que aplica el gobierno de Pekín, pero también subyace detrás la crítica al programa de desarrollo tecnológico chino,  y la acusación a China de discriminar la inversión extranjera y de robo de la propiedad intelectual.

En cualquier caso está demostrado que Trump se dispone a emplear todos los instrumentos a su alcance para doblegar al gigante asiático que, aunque ingresó en la Organización Mundial de Comercio en 2001, continúa aprovechándose de ella para lo que le interesa, pero no acaba de cumplir otras normas de la competencia internacional como la supresión del dumping social o la protección medioambiental.

Guerra comercial entre amabas potencias. Fuente: https://elpais.com/internacional/2019/05/13/actualidad/1557751634_868775.html

La guerra tecnológica.

Que el enfrentamiento desbordaría las relaciones comerciales para acabar en la tecnología se venía venir desde el año pasado. En el mes de febrero de este año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Huawei por robo de secretos comerciales, obstrucción a la justicia y otros delitos. Estas acusaciones podrían acelerar la extradición a EE.UU. de la vicepresidenta de Huawei, retenida en Canadá desde el 1 de diciembre de 2018.

El enfrentamiento ha pasado ya a un segundo nivel, abandonando la faceta comercial y centrándose en las empresas tecnológicas. Estados Unidos acaba de colocar a la empresa china Huawei –líder en tecnología 5G– en una lista negra que implica que ninguna empresa norteamericana puede hacer negocios con ella ni venderle componentes sin una autorización previa; la consecuencia más llamativa es que los móviles de la marca china no van a poder actualizar su sistema operativo Android, producido por Google. Siguiendo la misma onda, Intel también ha anunciado que deja de vender componentes a Huawei, lo mismo que otras empresas norteamericanas.

La tensión entre los dos países no ha surgido con Trump, pero sí se ha recrudecido con fuerza durante su Administración. Detrás subyace el temor de que China pueda controlar, en un futuro, los datos y las comunicaciones mundiales. Por eso ha surgido ahora este conflicto sobre la industria tecnológica, que en el fondo es un enfrentamiento sobre la hegemonía mundial. Se trata de un conflicto de gran importancia en el que China aún no ha dicho su última palabra. Desconocemos por dónde irá su respuesta: si aplicará la reciprocidad a otros productos tecnológicos americanos –Apple, por ejemplo– o utilizará la deuda pública norteamericana que posee para presionar a la economía estadounidense.

Lo cierto es que la importancia del 5G es muy grande. Se trata de una tecnología que podrá revolucionar el mundo de la telefonía móvil, pero también el de la industria y el de la vida cotidiana de las personas. Es la que permitirá el funcionamiento de robots industriales que serán capaces de procesar al instante cualquier orden, hará funcionar los coches autónomos, controlará las infraestructuras de nuestras viviendas, convertirá en algo cotidiano la realidad virtual o la televisión en 8K, para no hablar de sus aplicaciones en el sector armamentístico. El 5G y la inteligencia artificial significarán miles de millones de elementos conectados, el manejo de ingentes cantidades de datos y una utilización de la nube mucho más rápida y eficaz. Esta tecnología es la llave de la cuarta revolución industrial gracias al salto tecnológico que implica.

Evolución de las capacidades de las redes en Internet. Fuente: EL PAÍS, Uruguay.

Por todo ello no es extraño que se encone la lucha por el control de esta tecnología. Y, por ahora, China lleva la delantera. La preocupación norteamericana por este predominio es la que explica sus reacciones ya que ve en peligro su preponderancia tecnológica y, por ende, militar. La utilización de la tecnología china otorgaría a este país, según fuentes cercanas a las FF.AA. estadounidenses, una enorme capacidad de espionaje sobre los países que la usasen.

El liderazgo en el 5G. Fuente: https://larepublica.pe/tecnologia/1476305-paises-buscan-evitar-huawei-lidere-tecnologia-redes-moviles-5g-china-pekin-estados-unidos-donald-trump-europa

Los terceros países. Europa.

Este enfrentamiento puede obligar a otros países, entre ellos los europeos, a decantarse por alguna de las dos superpotencias. Nos estamos acostumbrando a que estos grandes países impongan a los demás sus directrices y normas; ello es patente en los intentos de Estados Unidos por castigar, por ejemplo, a las empresas europeas que hagan negocios con Irán o Cuba, otorgando a su legislación un carácter de justicia universal que, sin embargo, no aceptan para otras cuestiones, por ejemplo para el Tribunal Penal Internacional.

La postura norteamericana es particularmente peligrosa para las empresas europeas, poco acostumbradas a desenvolverse en marcos de relaciones imperialistas, a golpes de “diktats” de las potencias hegemónicas que los países en sus áreas de influencia deben obedecer. La UE, con todos sus defectos, es la única potencia mundial que no funciona con una lógica imperial. En este sentido, son ya muchas las voces que piden que la Unión se comporte, en su política exterior, como un imperio. No obstante, en este caso, la UE sí está mostrando cierta independencia de los designios norteamericanos pues son varios los países europeos que han adoptado la tecnología 5G proporcionada por Huawei o que ven con simpatía el multimillonario proyecto chino de la Ruta de la Seda.

Así pues, las presiones norteamericanas sobre sus socios internacionales para que abandonen la tecnología de Huawei no están dando resultados significativos; Alemania, Francia, Italia o España no lo han hecho, aunque sí han seguido sus indicaciones Australia, Japón o Nueva Zelanda.

Huawei y el 5G en el mundo. Fuente: https://www.atlantico.net/articulo/tecnologia/paises-prohiben-huawei-participar-implementacion-5g/20190520125223709456.html

En cualquier caso, todos los países muestran un interés por preservar su seguridad ante esta tecnología, de la misma manera que ya se había hecho anteriormente con otras tecnologías asentadas en el mercado. Así, no son pocos los Estados que imponen restricciones a los proveedores de infraestructuras tecnológicas.

En España Huawei tiene una importante cuota de mercado en telefonía móvil –un 60 % frente al 35 % en Europa–. La empresa china tiene también contratos con los tres principales operadores españoles (Telefónica, Vodafone y Orange). Si estos secundaran el bloqueo estadounidense sería imposible desplegar a tiempo una red 5G. Europa ya va con retraso respecto de otros países como Estados Unidos, China o Japón. Y en cuanto a sus empresas solamente Nokia y Ericsson pueden ofrecer alternativas, pero aún están en sus inicios y son más caras.

Las capacidades chinas.

China no carece de respuesta a los ataques arancelarios y prohibiciones de EE.UU. La potencia asiática es el primer inversor mundial en innovación y su retirada de los países occidentales causaría un grave quebranto porque retrasaría el ritmo de desarrollo tecnológico. Podría también cortar el grifo de las exportaciones de metales raros (de los que es una gran productora), imprescindibles para los teléfonos móviles. Pero, según todos los expertos, lo más grave sería que desarrollase un sistema operativo propio que reemplace a Android y acabe con el cuasi monopolio de Google, que tiene una cota de mercado mundial  del 85 %.

De la misma manera, podría desarrollar sus propios chips de procesamiento o memoria, rompiendo el aislamiento que le han impuesto los fabricantes estadounidenses o ingleses –Intel, Qualcomm, Western Digital, ARM…–. Los gigantes chinos pasarían una larga travesía del desierto pero al final podrían destronar a los gigantes occidentales citados y ser la vanguardia en sectores tan importantes como la industria aeroespacial, la biotecnología, la robótica y la computación.

De la misma manera, podría desarrollar sus propios chips de procesamiento o memoria, rompiendo el aislamiento que le han impuesto los fabricantes estadounidenses o ingleses –Intel, Qualcomm, Western Digital, ARM…–. Los gigantes chinos pasarían una larga travesía del desierto pero al final podrían destronar a los gigantes occidentales citados y ser la vanguardia en sectores tan importantes como la industria aeroespacial, la biotecnología, la robótica y la computación.

Las últimas declaraciones de líderes políticos y empresariales chinos inciden en este hecho: el logro de la autosuficiencia tecnológica. Una meta relativamente fácil de cumplir porque la estructura del sistema chino –una dictadura política combinada con una liberalización económica– permite dirigir los grandes recursos del país allí donde se crea conveniente.

Bibliografía

Bregolat, Eugenio. (2019). EEUU, China, Europa y el orden mundial. Estudios de Política Exterior, 189.

Escolá, C. (2019). La guerra fría tecnológica entre EEUU y China acentúa el temor de Wall Street. Recuperado 29 de mayo de 2019, de La Vanguardia website: https://www.lavanguardia.com/vida/20190525/462456773576/la-guerra-fria-tecnologica-entre-eeuu-y-china-acentua-el-temor-de-wall-street.html

Estefanía, J. (2019). Guerra fría, imperialismo, telón de acero. El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2019/05/24/ideas/1558695106_605025.html

González, A. (2019). Estalla la Guerra Fría tecnológica. El País. Recuperado de https://elpais.com/economia/2019/02/01/actualidad/1549049427_374053.html

Liy, M. V. (2019). China afila sus armas en la guerra fría tecnológica que ha llegado para quedarse. El País. Recuperado de https://elpais.com/economia/2019/05/24/actualidad/1558721900_205236.html

Morales, T. L. (2019). ¿Es Huawei la primera batalla de la ‘guerra en la sombra’ entre Estados Unidos y China? Recuperado 22 de mayo de 2019, de EL PAÍS RETINA website: https://retina.elpais.com/retina/2019/05/21/tendencias/1558455255_653199.html

Muñoz, R., & Mars, A. (2019). El problema no está en tu móvil Huawei, el problema se llama 5G. El País. Recuperado de https://elpais.com/economia/2019/05/25/actualidad/1558795538_036562.html

País, El. (2019). Editorial | Más allá de Huawei. El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2019/05/22/opinion/1558547387_999112.html

Rodrik, Dani. (2012). La paradoja de la globalización. Democracia y el futuro de la economía mundial. Barcelona: Antonio Bosch Editor



Publicado en Historia Actual | Etiquetado , , | Deja un comentario

Algunas consideraciones sobre la Unión Europea

Las elecciones europeas que están a la vuelta de la esquina (26 de mayo) son un buen momento para repasar algunas consideraciones sobre la Unión Europea, sus problemas y su situación actual. Lamentablemente, se trata de un tema obviado a menudo –sólo hay que recordar que fue uno de los grandes ausentes en los debates políticos de las pasadas elecciones generales–, un error porque lo que ocurre en la Unión nos afecta directamente.

Países miembros de la Unión Europea. Fuente:
http://www.comunidad.madrid/servicios/madrid-mundo/es-union-europea-funciona-hace

1. Una hegemonía interna débil: el papel de Alemania.

La Unión Europea (UE) es uno de los grandes bloques de poder a nivel mundial. Está constituida por Estados nominalmente soberanos que han establecido unas estructuras e instituciones comunes. No obstante, no se trata de una estructura igualitaria;  existe una distribución de poder clara desde un centro –Francia, Alemania y, hasta el Brexit, Gran Bretaña– y una periferia formada por los restantes Estados, aunque también existen diferencias entre ellos en cuanto a su peso político e institucional.

Alemania es el elemento principal en torno al cual se articula el centro hegemónico en la UE. Como Alemania se resiste a desempeñar directamente ningún rol de preponderancia busca la asociación de Francia que, a su vez, se ve favorecida por esta pertenencia al centro. El país germánico quiere que la perciban como una fuente de poder blando –al igual que, en general, todos los países europeos– que asume compromisos políticos no tanto por intereses propios como por el seguimiento de unas reglas morales beneficiosas para todos. Uno de los ejemplos más evidentes de esta política ha sido la gestión de la crisis migratoria europea de 2015 llevada a cabo por Merkel, en contra incluso de una parte importante de sus mismos votantes.

Llegada de refugiados sirios a un campamento en Friedland (Alemania). Fuente: ttp://www.rtve.es/noticias/20170918/refugiados-protagonistas-pasivos-campana-electoral-alemana/1619140.shtml

¿Cuáles son los componentes esenciales de esos valores morales? En el caso de Europa están claros: la democracia liberal, los gobiernos constitucionales, las libertades individuales y el liberalismo económico –libertad de mercados y libre competencia. Alemania, apoyada ahora por Francia, impulsa la aplicación de estos valores en los restantes Estados miembros de la UE. Los gobiernos de estos Estados deben estar dirigidos por élites que asuman plenamente estos presupuestos y que estén dispuestos a organizar su orden interno en función de los intereses del centro. Esta aceptación, que es característica de todas las relaciones de índole imperial, tiene un precio: la supeditación de los valores democráticos –que proclama defender– a los intereses del centro, así como el control presupuestario de las economías nacionales. Esa es, al menos, la pretensión del centro.

Es cierto también, por otra parte, que las relaciones de tipo imperial basadas en un poder blando y no en la violencia militar se enfrentan, en ocasiones, a grandes fracasos. Así, por ejemplo, el centro hegemónico conformado por Alemania y Francia fracasó en su intento de mantener en el poder al gobierno italiano de Matteo Rizzi (2014-2016), quien tuvo que dimitir tras el fracaso de su referéndum de reforma constitucional –que pretendía reforzar el Gobierno penalizando electoralmente a los partidos pequeños y suprimiendo el poder de bloqueo del Senado– y que continuaba con las políticas iniciadas por el gobierno tecnocrático dirigido por Mario Monti (2011-2013) para afrontar la grave crisis de deuda que padecía Italia. El fracaso de estos gobiernos abriría las puertas a la victoria electoral (2018) de las fuerzas populistas de derecha. Otro fiasco del centro franco-alemán lo podemos observar en las dificultades de la UE para implementar en todos sus Estados las mismas políticas migratorias.

La política neoliberal que emana de la UE –libertad de circulación de bienes, de capitales, de servicios y de personas, así como una moneda única que se rige bajo los parámetros monetarios alemanes– se pretende aplicar a todos los Estados miembros. Esta política impone limitaciones a las democracias, a las decisiones soberanas de sus electores –lo que se ha denominado “liberalismo autoritario”. Esto significa que los mismos Estados son los encargados de proteger la economía neoliberal de los peligros de la democracia. En la UE esta protección se efectúa principalmente mediante la delegación de las directrices económicas nacionales a las instancia supranacionales de la Unión –organismos, jurisdicciones, Banco Central, etc. Por esta razón se ha hablado de déficit democrático de las estructuras de la Unión, cuestión que se ha ido mejorando mediante la dotación de mayores funciones al Parlamento Europeo.

Edificio del Parlamento Europeo en Estrasburgo.

2. El problema del Brexit.

El deseo británico de abandonar la UE (Brexit) constituye otro fracaso de la aplicación de ese poder blando porque ha obligado al centro rector de la Unión a dificultar cualquier salida amistosa o con concesiones a Gran Bretaña, optando por una salida pactada pero dura. Si se hubiese aplicado una política condescendiente con los británicos habría significado abrir las puertas a interminables reclamaciones y negociaciones intracomunitarias. Por ello se optó por una salida sin concesiones, postura apoyada con ahínco por Francia, que al abandonar Gran Bretaña la Unión se convierte en la única potencia militar nuclear de la misma y en el único miembro permanente europeo del Consejo de Seguridad de la ONU. Todo ello confiere a Francia un status de igualdad o incluso de supremacía en el centro hegemónico de la Unión. Los problemas que puede ocasionar una salida sin acuerdo son vistos como un mal menor ante el peligro de generar una escalada de cuestionamientos de los tratados o de las estructuras de la Unión por parte de otros miembros.

3. El vacilante inicio de una defensa europea.

Es difícil que un poder blando logre mantener una situación hegemónica a largo plazo sin necesitar recurrir en algún momento al poder militar. Los acuerdos, en el marco de la OTAN, de aumentar hasta un 2 % del PIB el gasto militar o los intentos de vertebración de un ejército europeo y de una coordinación en la industria de armamento de la Unión, van en el sentido del fortalecimiento militar europeo. Separada Gran Bretaña, que siempre había puesto obstáculos a estas políticas respaldada por el deseo estadounidense de mantener una Unión débil militarmente, y con Francia alcanzando ya el 2 %, la principal referencia sería el aumento del gasto militar germano hasta esa cifra mágica –hay que tener en cuenta que si Alemania llevara a cabo dicha inversión su gasto militar superaría más de un 40 % al de Rusia.

Gasto militar de las principales potencias. Fuente: EL PAÍS

En la cumbre de Bratislava de 2016 la UE dio un nuevo impulso a la política de seguridad y defensa reforzando la cooperación en este sentido. El debate está actualmente en la creación de un ejército europeo que no dependa de la OTAN ni de EE.UU. y que aporte a sus socios “independencia estratégica”. Francia y Alemania han sido los principales impulsores del proyecto. Siguiendo con esta pauta se ha creado un Fondo Europeo de Defensa que dota económicamente estas iniciativas –13.000 millones de euros en el próximo período legislativo. Y parece aclararse que este punto será uno de los ejes principales de la próxima Comisión Europea (2019-20124). La UE busca un hueco como actor principal en la geopolítica mundial ante la deriva unilateralista de Trump y las actuaciones de Rusia y China por aumentar su influencia. Este aumento del gasto militar complementaría su papel de poder blando.

Actualmente la UE lleva a cabo tres misiones militares en Somalia, Mali –el peso principal de esta misión recae en Francia, Alemania y España– y República Centroafricana respondiendo básicamente a las amenaza yihadista que parece una de las principales preocupaciones de estos países. Sin embargo, los socios de la Europa del este ven más amenazante a la potencia rusa; esta diversidad de visiones puede retrasar o romper la unanimidad al respecto en la UE.

Tropas españolas en Mali en el marco de la misión de la UE. Fuente: http://atalayar.com/content/militares-espa%C3%B1oles-desbaratan-un-atentado-yihadista-contra-la-misi%C3%B3n-europea-en-mali

4. Otras fricciones.

Existen tres cuestiones que pueden sembrar la desunión en la UE. La primera es el recuerdo de la actuación de las instituciones de la Unión y de los países del norte, especialmente Alemania, en la crisis de la deuda. Interpretada como una forma de salvar a sus bancos a costa de los derechos sociales y económicos de las poblaciones, se vio desde los países castigados por la política elegida como una afrenta y un error. Y probablemente en ese resentimiento está una de las razones de la desafección europea que tan bien han sabido recoger los grupos populistas de derecha en algunos países. Es cierto que esta política se relajó ligeramente con posterioridad pero el caso griego sigue siendo sangrante.

La segunda cuestión es la crisis migratoria. Una crisis imaginaria, fomentada interesadamente por determinados gobiernos nacionalistas de derecha que rompieron las normas de la UE haciendo caso omiso de lo acordado. El llamado grupo de Visegrado (formado por Polonia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa) derribó la unidad de actuación europea. Esta ruptura indicaba una debilidad fundamental del poder blando representado por el eje franco-alemán.

La tercera cuestión es la deriva autoritaria de algunos de estos Estados, especialmente Polonia y Hungría. Sus políticas desafían los estándares europeos en el respeto al Estado de derecho, planteándose la cuestión de que la UE no tiene instrumentos adecuados para reaccionar ante el incumplimiento del respeto de los valores democráticos. Las críticas continuas de sus gobernantes a la Unión y su proclividad hacia Estados Unidos los convierten en unos miembros díscolos capaces de hacer abortar las políticas tendentes al reforzamiento de la identidad europea. Lo mismo que puede lograr el auge de las fuerzas de extrema derecha eurófobas en casi todos los estados de Europa.

Bibliografía.

Alarcón, N. (2019) El fantasma del pasado pisa los talones a la UE del futuro. Recuperado de https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-05-11/fantasma-pasado-talones-union-europea_1995290/

Altares, G. (2014). Bruselas afronta sin recursos legales el auge de los separatismos. EL PAÍS. 13/05/2014

De Miguel, B. (2019). Europa apunta ya hacia un ejército común. Recuperado de https://elpais.com/internacional/2019/05/11/actualidad/1557557003_663459.html

Laqueur, W., Aragall, X., Zaragoza, J., et al.  (2015). Refugiados. Otro proyecto que desafía a Europa. La Vanguardia Dossier, 58.

López-Aranda, R. (2017). La Unión Europea, entre lo deseable y lo posible. Política Exterior, 176.

Moreno, A. (2019) Unión Europea: problemas a corto plazo, virtudes a largo plazo. Eldiario.es 08/02/2019

Rengel, C. (2019). ¿Hacia un ejército europeo? Recuperado de https://www.huffingtonpost.es/2019/02/17/hacia-un-ejercito-europeo_a_23615077/

Streeck, W. (2019). Un imperio europeo en vías de colapso. Le Monde diplomatique en español, 283. Mayo, 2019

Publicado en Historia Actual | Etiquetado | Deja un comentario

La guerra del Fútbol entre Honduras y El Salvador

1. El nombre

La Guerra del Fútbol o también la guerra de las Cien Horas fue un conflicto armado que enfrentó a Honduras y El Salvador entre el 14 y el 18 de julio de 1969. El nombre de Guerra del Fútbol hace referencia a dos partidos de este deporte que, en el marco de la clasificación para el Campeonato Mundial de Fútbol de 1969, se celebraron en las dos capitales a finales de junio, a pocos días del estallido del conflicto. Análisis posteriores, como el del periodista polaco Ryszard Kapuscinski, incidieron en este factor como una forma de llamar la atención sobre un conflicto que, en el contexto de la Guerra Fría y de una guerra de Vietnam en auge, aparecía como un problema muy menor.

Resulta fácil de entender que dos Estados no entran en guerra por un simple partido de fútbol; los encuentros fueron  una anécdota dentro de un contexto de enfrentamientos mucho más amplio y antiguo. En Honduras estaba en el poder el coronel Oswaldo López Arellano, un militar que había accedido a él mediante un golpe militar en 1963, luego maquillado por su vinculación con el Partido Nacional y su victoria en las elecciones de 1965. Su gobierno, una vez obtenido el perdón del gobierno norteamericano, se vinculó más estrechamente con otros países de la zona para sumarse a la estrategia anticomunista de Estados Unidos, pero, sin embargo, sus relaciones con El Salvador empeoraron.

La región centroamericana. Fuente: https://iberoamericasocial.com/la-guerra-futbol/

2. Las causas

Los enfrentamientos entre ambos Estados no eran nada nuevo y se remontan cuanto menos a 1967, año en que se produjeron ya campañas de prensa para desacreditar a los inmigrantes salvadoreños así como algunos choques fronterizos aislados.

En 1969 el gobierno hondureño se enfrentaba a serios problemas sociales provocados por la mala evolución de la economía. El aumento del paro desencadenó huelgas y manifestaciones de protesta por todo el país, sumándose al descontento, incluso, sectores, conservadores. También los campesinos hondureños comenzaron a reclamar tierras en propiedad. Para aquietar a estos últimos, el gobierno planteó un proyecto de reforma agraria, aunque un poco peculiar. Como se trataba de un gobierno al servicio de la oligarquía terrateniente, el decreto no planteaba ningún tipo de reparto de los latifundios o de las tierras de las multinacionales norteamericanas, especialmente de la United Fruit. El objetivo era entregar a los campesinos las tierras ocupadas por salvadoreños, a los que acusaba de una posesión ilegal.

La aplicación de la reforma agraria significaba que unos 300.000 salvadoreños debían regresar a su país. Ante ello, el gobierno de El Salvador, representativo también de su oligarquía terrateniente, temía admitirlos por el temor a un estallido social. Este fue, probablemente el motivo fundamental del conflicto, el que llevó al gobierno salvadoreño a iniciar la guerra.

El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica pero tiene una elevada densidad de población (170 h/km2 en la época del conflicto, 313 en la actualidad). Por otra parte, se trata de un país agrícola y ganadero, pero en el que la propiedad está desigualmente repartida; la inmensa mayoría de las tierras estaba en manos de catorce familias de terratenientes mientras que dos tercios de los campesinos tenían menos de 0,4 hectáreas. Esta desigualdad había ocasionado la emigración de miles de campesinos salvadoreños a Honduras, donde, en aquel momento, aún había grandes extensiones de tierra sin dueño. Se trataba de una emigración ilegal pero que el gobierno hondureño había tolerado durante bastante tiempo.

Las relaciones entre los dos gobiernos se volvieron muy tensas. Es en este contexto de hostilidad se celebró el partido de ida que entre las dos selecciones nacionales de fútbol.

El primer partido entre las dos selecciones se celebró en Tegucigalpa, donde ya se produjeron algunos enfrentamientos entre las dos aficiones, pero lo peor ocurrió en el partido de vuelta, en San Salvador, donde aficionados hondureños fueron agredidos y se insultó a sus símbolos nacionales. De esta forma, los partidos de fútbol sirvieron de motivo para enardecer las pasiones nacionalistas entre los dos países, pero no fueron el origen del conflicto, sólo un elemento catalizador más. En cualquier caso, las campañas de los respectivos medios de comunicación acrecentaban el odio mediante calumnias e insultos y una incitación a la violencia basada en un chauvinismo exacerbado. Se estaba preparando el caldo de cultivo necesario para el desencadenamiento de la guerra. Los dos gobiernos promovieron intensas movilizaciones patrióticas que obtuvieron un elevado grado de consenso nacional.

Propaganda antisalvadoreña en Honduras. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_F%C3%BAtbol

Junto al problema señalado aparecen otros dos, quizás de menor importancia pero no irrelevantes. El primero era la nula integración de las economías regionales. El impulso creado por la formación del Mercado Común Centroamericano, organismo regional creado en 1960, languidecía y no había servido para una integración económica fructífera, por lo que las respectivas economías eran competitivas y los gobiernos impulsaron medidas proteccionistas a costa de los demás. La segunda fue la pervivencia de conflictos fronterizos entre ambos países provocados por la no aceptación de una delimitación común de la línea fronteriza.

Desacuerdos fronterizos entre Honduras y El Salvador. Fuente: https://books.openedition.org/cemca/696

La suma de estos factores hizo que el conflicto estallara. El Salvador, poseedor de un ejército de tierra más poderoso –el ejército de Honduras solamente contaba con 5.900 hombres y un material muy viejo–, fue el primero en atacar; el 14 de julio de 1969, lanzó un ataque contra Honduras y consiguió acercarse a la capital hondureña, Tegucigalpa. Sin embargo, la fuerza aérea hondureña –compuesta por 12 aviones Corsair, algunos T-6  aparatos de entrenamiento, y antiguos transportes Douglas C-47–, era superior a la salvadoreña, aunque esta había incorporado hacía poco varios cazas Mustangs P-51, más modernos pero para los que carecían de pilotos por lo que tuvieron que recurrir a mercenarios. En cualquier caso ambas aviaciones eran ya obsoletas en el momento del conflicto.Esta superioridad aérea fue aprovechada para bombardear la base aérea de Ilopango, destruyendo buena parte de la fuerza  salvadoreña y otros puertos y aeropuertos, cortando los suministros de petróleo al ejército de El Salvador. Estos ataque lograron frenar el avance salvadoreño.

Ofensivas salvadoreñas en el conflicto. Fuente: https://aviaciondeapie.org/2010/11/02/la-guerra-de-las-100-horas/

El desarrollo de la guerra mostró que tanto las Fuerzas Armadas de El Salvador como las de Honduras estaban más preparadas para ejercer la violencia interna sobre adversarios civiles que para enfrentarse a otros ejércitos. Un rasgo destacado y peculiar de este conflicto fue la abundante presencia de civiles en los frentes de combate, desempeñando no solamente tareas logísticas sino también de combate.

Tanque ligero M-3 salvadoreño avanzando. Fuente: http://www.elafter.com/foro/showthread.php?t=2225221

El conflicto diplomático perduró hasta 1980 cuando se firmó el Tratado General de Paz en Lima, que dejaba la disputa fronteriza en manos de la Corte Internacional de Justicia. La sentencia de esta última permitió que buena parte de los territorios en disputa, conocidos como bolsones, pasasen a territorio hondureño.

El balance del conflicto, aparte de las pérdidas humanas y materiales, puede centrarse en varias cuestiones:

  • El inicio de una carrera militar en la región por el miedo a que cualquier problema pudiera provocar una guerra.
  • El fracaso de la iniciativa del Mercado Común Centroamericano y de las posibilidades de una integración económica regional.
  • Quedó demostrada la capacidad de las oligarquías nacionales para desviar hacia afuera la atención popular ante los problemas sociales y económicos creados por las enormes desigualdades existentes en los dos países.
  • Cerca de la mitad de los 300.000 salvadoreños que residían en Honduras fueron obligados a regresar a su país.

3. Bibliografía.

Kapuscinski, Ryszard (2006) La guerra del  fútbol. Barcelona: Anagrama.

Nunfio, O. (1970) Radiografía de la guerra del fútbol o de las cien horas. Revista mexicana de Sociología, 32(3), 659-690. Recuperado de: https://www.jstor.org/stable/3539220?seq=1#page_scan_tab_contents

Pérez Brignoli, H. (1990). Breve historia de Centroamérica. Madrid: Alianza.

Pérez Pineda, C. (2008) Reflexiones sobre el estudio del conflicto Honduras-El Salvador, julio de 1969. Estudios. Universidad de Costa Rica, 21, 87-104. Recuperado de: https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/estudios/article/view/23777

Toro, J. C. (2017, April 17). La Guerra del Fútbol. Retrieved April 30, 2019, from https://iberoamericasocial.com/la-guerra-futbol/





Publicado en Historia Contemporánea | Etiquetado , | Deja un comentario

Feminismo y sufragismo en España: el derecho de las mujeres a votar.

La demanda del derecho al voto femenino aparece vinculada desde sus orígenes al pensamiento y a la acción de grupos de mujeres que tomaron conciencia de la injusta situación a las que las sometía una estructura social patriarcal que las ninguneaba. La consecución de derechos sociales, legales y económicos fue un largo proceso que llegó a su cima ya bien entrado el siglo XX en las sociedades occidentales. Las batallas, no obstante, no han logrado aún la victoria final, quedan muchos flancos que atender, pero también es innegable que los progresos han sido muchos.

Manifestación feminista en Gran Bretaña solicitando reformas educativas. Fuente: https://coeducando.wordpress.com/tag/sufragismo/

1. Apuntes sobre los orígenes del movimiento feminista.

El feminismo, entendido como doctrina que promueve la igualdad de los derechos para la mujer encuentra su precedente en el pensamiento de la Ilustración del siglo XVIII. La Revolución Francesa de 1789 permitió que las peticiones de las mujeres llegaran a las instituciones políticas revolucionarias; personalidades como Condorcet o Olympe de Gouges escriben sobre ello, esta última en su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, publicado en 1791 realiza un alegato claro en favor del reconocimiento para las mujeres de los mismos derechos que para los hombres. Un fenómeno marginal, sin duda, circunscrito a los ambientes cultos, pero un primer paso teórico.


La influencia de estos textos no tardó en llegar a Gran Bretaña, pero aún tardarían un siglo en cuajar los primeros movimientos feministas, vinculados al liberalismo o al socialismo político. En todos los lugares, y lo mismo ocurrirá algo después en España, las reclamaciones feministas se dirigían a obtener mejoras educativas y legislativas sobre los derechos económicos y laborales, hablándose poco del derecho al sufragio. En 1866 John Stuart Mill presentó la primera moción en el Parlamento británico en favor del voto femenino, peticiones que se repetirían años después con resultado negativo. A pesar de estos reveses políticos, el sufragismo fue ganando base social y en 1897 se creó la Unión Nacional de Sociedades por Sufragio de las Mujeres. Fue, pues en Gran Bretaña y casi paralelamente en Estados Unidos, donde mejor y con más intensidad surgieron los movimientos feministas y las demandas sufragistas.

Manifestación sufragista en Estados Unidos (1912). Fuente: https://www.contactomagazine.com/articulos/elvotodelamujer1008.htm#.XL7eNZP7RBw

En muchos casos, el feminismo y el sufragismo no constituyeron movimientos autónomos sino que se vincularon a partidos políticos y sindicatos de todas las ideologías. A finales del siglo XIX y ya en el siglo XX numerosos países comenzaron a conceder el derecho de voto a las mujeres:

PaísAño
Nueva Zelanda1893
Australia1902
Finlandia1906
Noruega1913
Dinamarca1915
Gran Bretaña1917
Unión Soviética1917
Estados Unidos1920 (en las presidenciales)
España1931
Brasil1935
Uruguay1938
Francia1946
Argentina1947
México1953 (en las nacionales)

2. El feminismo en España hasta la Segunda República.

El feminismo histórico debe contemplarse como un movimiento social plural y diverso que presenta características propias  que se relacionan con el contexto español de cada momento histórico y con la experiencia de mujeres muy diversas. Hay que comprender también el fenómeno del feminismo histórico como como un proceso social de renegociación del contrato social de género y no solamente como un movimiento que persiga el enfrentamiento con el sistema patriarcal. Las manifestaciones feministas fueron débiles, minoritarias  y muy moderadas durante el siglo XIX.

Hasta el Sexenio Democrático (1868-1874), el sufragio censitario que establecían las diversas constituciones liberales garantizaba el monopolio de la política a una minoría que nunca superó el 4 % de la población. Durante la Restauración el sistema se abrió algo más pero dejó fuera a todas las fuerzas que cuestionaban el sistema político. Los niveles de fraude y corrupción política facilitaron el distanciamiento de muchos sectores sociales de la participación política, como por ejemplo los anarquistas. En este contexto, el feminismo no se planteaba reivindicaciones políticas, por eso mismo no prosperó el surgimiento de un feminismo de signo político liberal, como sí había ocurrido en Gran Bretaña o Estados Unidos. Sin embargo, el feminismo español emprendió otros caminos, actuando en los espacios en los que la presencia femenina era habitual, vinculándose, ya más tarde, en las postrimerías del siglo, a partidos o movimientos políticos –anarquismo, Lliga Regionalista Catalana– o a personalidades aisladas –Emilia Pardo Bazán.

A principios del siglo XX se pone de relieve la variedad de modalidades del feminismo. Así el feminismo catalán se vertebra en torno a un discurso patriótico vinculado a Solidaridad Catalana. Acepta la política como patrimonio masculino y entiende el sufragio como algo propio de los hombres. Subrayan, eso sí, el papel de la mujer en la conformación de una identidad cultural catalana, por ello sus reclamaciones se dirigen a reclamar un papel para la mujer en el mundo cultural y educativo. No obstante, a pesar de su carácter conservador, el feminismo catalán promovió lo derechos sociales y culturales de las mujeres.

Parecida fue la postura de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), creada en 1918,  al adoptar un discurso nacionalista español en el que la mujer desempeña el papel de inculcadora, junto a la escuela, de los principios nacionales para lo que debe contar con todos los medios necesarios. Aunque pretendiese alejarse de los radicalismo políticos y mantenerse en el centro político, su programa tiene un cariz conservador. Poco antes, en 1912, se había creado en Madrid la Agrupación Femenina Socialista, vinculada al PSOE.

El surgimiento de estas asociaciones debe interpretarse como un síntoma de cambio social y de intento de revisión de un sistema patriarcal muy enraizado. Y si bien sus demandas políticas y sufragistas tardarán en aparecer, su interés por la educación femenina y las reformas sociales eran una clara manifestación de lo dicho. A partir de los años veinte, el feminismo español incorpora las demandas políticas. El programa de la ANME planteó demandas relevantes: reforma del Código Civil, abolición de la prostitución, derecho a desempeñar profesiones liberales, igualdad salarial,… La asociación no contó nunca con el apoyo de ningún partido político, hecho que pudo influir en que se convirtiese en partido político en 1934 con el nombre de Acción Política Feminista Independiente, perdurando como tal hasta 1936.

La promoción de la enseñanza femenina fue una de las prioridades de los movimientos feministas. Fuente: http://amberesrevista.com/la-mujer-y-el-voto-en-espana/

A finales de los años veinte y principios de los treinta los cambios políticos que estaban ocurriendo en el país impulsaron un feminismo político de índole liberal que demandaba el sufragismo, basado en el principio de la igualdad de hombre y mujeres. Mujeres como Clara Campoamor, Margarita Nelken o Victoria Kent asumieron este planteamiento. No obstante hay que señalar que incluso en los momentos del debate sufragista en las Cortes, el sufragismo era un movimiento muy reducido en la sociedad española, aunque contara con figuras tan excepcionales como las ya citadas y otras menos conocidas.

Victoria Kent. Fuente: Victoria-Kent-wikimedia-commons
Clara Campoamor. Fuente: ttps://www.mujeresenlahistoria.com/2013/12/la-defensora-del-voto-femenino-clara.html

3. El logro del derecho al voto de la mujer en la IIª República.

La IIª República representó una ocasión única para realizar las propuestas democráticas que venían esbozando personalidades y grupos feministas. Importantes voces feministas participaron en la vida política republicana si bien a través de los distintos partidos: María Martínez y Matilde Huici con el PSOE; Elisa Soriano y Clara Campoamor con el Partido Radical Socialista; Carmen de Burgos con Izquierda Republicana, etc.

El primer paso para favorecer la inclusión de la mujer en la política con los mismos derechos que los hombres fue el Decreto del 8 de mayo de 1931 que declaraba elegibles a las mujeres en las próximas elecciones a Cortes constituyentes que se celebrarían el 28 de junio. En ellas fueron elegidas dos diputadas –Clara Campoamor (Partido Radical Socialista) y Victoria Kent (Izquierda Republicana) sobre un total de 465 diputados.

Clara Campoamor fue elegida ponente de la comisión constitucional encargada de elaborar una nueva Constitución y participó activamente en la elaboración de los artículos referidos a los derechos de la mujer. Así, el artículo 34 del proyecto establecía la equiparación de derechos electorales a todos los ciudadanos independientemente de su sexo siempre y cuando fueran mayores de 23 años.

Curiosamente, los diputados de derechas, que seguían viendo el papel de la mujer exclusivamente en el marco familiar, ven en el voto femenino una oportunidad de variar los resultados electorales ya que pensaban que las mujeres estaban muy influidas por la Iglesia y que votarían en mayor medida a las formaciones conservadoras. Por contra, los grupos republicanos y de izquierdas mostraban sus temores respecto a su conveniencia ya que pensaban que el voto femenino era más conservador. Y si bien es cierto que esos pronósticos parecieron cumplirse en las elecciones de 1933, no lo hicieron en las de 1936 lo que demuestra que los resultados dependían más de las respectivas alianzas entre partidos que del sentido del voto femenino.

Resultados electorales en 1933. Fuente: https://clubjaimeprimero.org/content/la-ceda-gana-las-elecciones-generales-de-1933-
Resultados electorales en 1936. Fuente: ttp://2.bp.blogspot.com/_HOa_gksBVBw/SRI_xB3B02I/AAAAAAAAABw/t8Xp7fsDYlg/s1600-h/Gráfica+elecciones+1936.png

La dura batalla dada por Clara Campoamor, incluso contra Victoria Kent, partidaria de aplazar el derecho de voto femenino, logró que se aprobase el artículo con 161 votos a favor y 121 en contra. A favor votaron el PSOE –con alguna excepción–, la derecha y pequeños grupos republicanos –catalanes, progresistas… En contra se expresaron Acción Republicana, el Partido Socialista Radical –al que pertenecía Campoamor– y el Partido Radical. De este modo la Constitución del 1931 recogió, por primera vez en España, el derecho al voto femenino. Un logro breve puesto que tras la victoria de las fuerzas franquistas en la Guerra Civil (1936-1939) la mujer pasó de nuevo a un segundo plano social, político y económico, sometida además a los designios totalitarios del nacional-catolicismo.

Elecciones de 1933. Fuente: http://amberesrevista.com/la-mujer-y-el-voto-en-espana/

Bibliografía.

De Vega, E. (1992). La mujer en la historia. Madrid: Anaya.

Domenech, A. (1985). El voto femenino. Cuadernos Historia 16, 163.

Durán, P. (2007). El voto femenino en España. Asamblea de Madrid.

Franco Rubio, G. A. (2004). The origins of Spanish women’s vote. Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, ti.- Contemporánea, t, 16. Recuperado a partir de https://www.ucm.es/data/cont/docs/995-2015-01-09-sufragismo.pdf

Nash, M. (1995). El feminismo. Cuadernos del Mundo Actual, 47.

 Nash, M. (2005). El aprendizaje del feminismo histórico en España. Documento de la Web: http://www. nodo50. org/mujeresred/historia-MaryNash1. html/Yahoo. es. Recuperado a partir de http://www.xateba.es/images/PDF/Recursos/historiamary.pdf

Publicado en Historia Contemporánea, Historia de España | Etiquetado | Deja un comentario

El conflicto libio: de la primavera árabe a la guerra civil

  1. Primavera árabe y levantamiento armado

La primavera árabe fue un fenómeno que suscitó grandes esperanzas entre las poblaciones sojuzgadas de la mayor parte de los países del norte de África y del Oriente Próximo. Unas esperanzas que, salvo en el caso de Túnez y parcialmente de Marruecos, se malograron en el camino dando lugar a situaciones mucho peores que las que se proponían cambiar: guerras civiles (Siria, Libia), nuevas dictaduras (Egipto),… Pocas veces un proceso tan esperanzador acabó tan mal. Véase al respecto nuestra entrada: https://miradahistorica.com/2011/01/16/las-revoluciones-no-son-cosa-del-pasado/

Las repercusiones de la primavera árabe (también conocida como revolución del jazmín) llegaron a Libia de la misma manera que lo habían hecho a otros países del norte de África, pero su foco principal no surgió en la capital, Trípoli, sino en Bengasi, donde a principios de 2011 se produjeron diversas manifestaciones contra el régimen dictatorial de Gadafi. Esta ciudad se convirtió en el principal centro de oposición al régimen. Las manifestaciones se transformaron rápidamente en un levantamiento armado, algo extraño porque el país estaba sometido a un férreo control bajo la dictadura populista y filo-socialista de Gadafi, pero que se explica, como más adelante veremos, por la ayuda de algunas potencias occidentales. De las manifestaciones se pasó a la guerra civil sin solución de continuidad.

No fue casualidad que el conflicto empezase en el este de Libia. La región de Bengasi siempre había soportado mal el dominio del dictador, originario del oeste del país. La revuelta tenía antecedentes; ya en los años noventa del siglo pasado se originó allí una rebelión armada de cariz islamista que se sustentó en las profundas diferencias tribales existentes. No hay que olvidar que Libia es un país artificial, fruto de las divisiones territoriales postcoloniales.

Como Gadafi utilizaba su amplio poder aéreo para atacar a los sublevados, la Liga Árabe solicitó a la ONU la creación de una zona de exclusión aérea para proteger a los opositores y a la población civil en general. El plan había sido presentado por Francia, Reino Unido y Líbano, y finalmente apoyado con algunas reticencias por EE UU., para aplicarlo se emplearía a la OTAN. El gobierno socialista español también apoyó la resolución. Esta decisión dio lugar a un gran despliegue bélico porque los que se pretendía era no solamente evitar el despegue de cualquier aparato libio sino también atacar al régimen desde el aire y desde el mar, pero sin invadirlo por tierra. De esta forma los Estados occidentales comenzaron a bombardear Libia el 19 de marzo de 2011, dando por finalizada la misión a finales de ese año. Lo que había comenzado como una misión humanitaria para proteger a civiles se había convertido en un movimiento para derrocar a Gadafi mediante una guerra civil en la que el ejército regular apoyado por mercenarios se enfrentaba a los insurgentes apoyados por fuerzas extranjeras.

Despliegue militar occidental contra el régimen de Gadafi. Fuente: Wikipedia.

La actuación occidental se explica por la animadversión hacia Gadafi y su régimen, a pesar de que era un suministrador fiel de combustible, un promotor de importantes inversiones de capitales en países europeos y también un buen cliente económico, incluido el sector militar. Las extravagancias del líder, sus coqueteos con numerosos movimientos revolucionarios o grupos terroristas europeos y africanos, y su retórica antioccidental lo convertían en un país incómodo para los intereses occidentales.

Ataque contra fuerzas leales a Gadafi en 2011. Fuente: https://www.reuters.com/article/us-libya-decisions-4/special-report-the-wests-unwanted-war-in-libya-idUSTRE73011H20110401

Las causas del hundimiento del régimen de Gadafi son variadas e incluso contradictorias según las fuentes. Para unos Gadafi proporcionaba a su pueblo un cierto bienestar y colaboraba económicamente con los países africanos, pretendiendo aumentar su influencia en la región norte-africana, en competencia con Francia. Algo que este país no podía tolerar y que explicaría su posición claramente favorable al ataque de la OTAN. Sin embargo, según otros autores, existía un germen de descontento por varias razones: Gadafi, tolerado por su pueblo, pero no amado, no supo transformar su régimen y arrinconó al ala reformista de su gobierno. Tampoco existía ese modesto estado de bienestar al que aludía Botaya porque no se redistribuían equitativamente los beneficios del petróleo. Y, por último, la desatención a los jóvenes y su falta de perspectivas.

En pocos meses el régimen de Gadafi se derrumbó, caída que significó también su muerte al ser capturado por los rebeldes (20 de octubre de 2011). Se abrió entonces un gran vacío de poder en el que múltiples fuerzas, en un contexto en el que el tribalismo era poderoso, luchaban por imponerse sin que se pudiese hablar de un Estado libio. Desde ese momento la situación se caracterizó por la aparición de varios gobiernos enfrentados, de milicias descontroladas, de grupos yihadistas y de enfrentamientos tribales (tuaregs, tubus,…) .

Divisiones étnicas y regionales en Libia. Fuente: Wikipedia

  • 2. El Estado fallido

El 7 de julio de 2012 se celebraron elecciones al nuevo Congreso General Nacional, órgano que sustituyó al Consejo Nacional de Transición, primer germen de estructura estatal surgido tras la desaparición de Gadafi. La victoria fue para la Alianza de Fuerzas Nacionales, de tenencia liberal aunque reconocía la Sharia  como fuente de derecho. Este nuevo Congreso concretó su objetivo en crear una constitución en el plazo de 18 meses. Tres meses después de las elecciones, el Consejo eligió a Ali Zeidan como primer ministro. Su gobierno se mostró incapaz de controlar a las milicias, de diferentes ideologías y orígenes tribales, sobre todo por la ausencia de un verdadero ejército nacional y de una policía estatal. La situación fue degradándose rápidamente. 

Paralelamente, el Congreso General fue radicalizándose y acercándose a los planteamientos islamistas, especialmente tras la elección de Nouri Abusahmain como presidente. Las ideas moderadas de Zeidan quedaron arrinconadas. En el este del país la influencia islamista también fue aumentand; los Hermanos Musulmanes egipcios, exiliados especialmente en la zona de Cirenaica, promovieron su movimiento mientras que Al Qaeda también ampliaba su influencia.

Así, en los primeros meses de 2014 el país se vio inmerso en múltiples conflictos de baja intensidad, pero descontrolados: fuerzas islamistas contra oponentes laicos, tribus contra tribus, ciudades contra ciudades. Una fragmentación creciente y explosiva. En este contexto, el 14 de febrero, el general Jalifa Haftar daba un golpe de Estado y exigía la disolución del Congreso General Nacional y la convocatoria de nuevas elecciones. Con el apoyo militar de varias unidades gubernamentales y de algunas milicias tribales atacó a las milicias islamistas en el este del país y tomó Bengasi. El 18 de febrero tomaron el parlamento de Trípoli. La propuesta del general Haftar obtuvo considerables apoyos militares y tribales, planteando la celebración de nuevas elecciones

Ataques y zonas controladas por el ISIS (2014-2016). Fuente: http://www.senat.fr/rap/r17-605/r17-605_mono.html

Estas nuevas elecciones –7 de julio de 2014– auparon al poder al gobierno moderado de Akila Saleh Issa, pero el gobierno anterior, que ahora estaba dirigido por una tendencia islamista próxima a los Hermanos Musulmanes se negó a entregarle el poder. Por ello el nuevo gobierno se instaló en Tobruk, desde donde intentó dirigir un país sumergido en el caos y en el que existían más de mil milicias distintas.

Desde entonces, el país ha quedado dividido en dos grandes alianzas: una en torno al gobierno de Trípoli, apoyado por la poderosa ciudad de Misrata, y otro en la región oriental en torno a las ciudades de Tobruk y Bengasi. En este segundo núcleo se impuso el general Haftar como hombre fuerte.

Milicias libias. Fuente: https://www.liberte-algerie.com/actualite/sud-de-la-libye-guerre-

3. Los dos gobiernos.

En diciembre de 2015, a través de la mediación de la ONU, se logró formar un nuevo gobierno de mediación dirigido por Fayez Al-Sarraj. Un gobierno débil amenazado por dos gobiernos alternativos: uno, islamista, en Trípoli y otro en Bengasi, encabezado por Haftar. Además el intervencionismo extranjero seguía activo; desde principios de 2016 Estados Unidos, Reino Unido y Francia habían mantenido una presencia armada en Libia –compuesta básicamente por drones y fuerzas especiales–. También Egipto había bombardeado puntualmente a grupos rebeldes. Este intervencionismo dificultaba las conversaciones de paz y la posibilidad de formar un gobierno unificado. En cualquier caso, la violencia proseguía en el país.

División política en 2015. Fuente: http://www.senat.fr/rap/r17-605/r17-605_mono.html

El gobierno del NGA es incapaz de gestionar el país porque el verdadero poder reside en las innumerables milicias. Entre ellas destaca la del general Haftar, la más poderosa. El general, un perfil semejante al del dirigente egipcio al-Sisi, comienza a ser visto como una posible solución al caos libio, aunque cuenta con pocos apoyos en el oeste del país donde temen que imponga un nuevo régimen autoritario. 

La división se ha mantenido hasta la actualidad. Incluso, en estos días, las fuerzas de Haftar están atacando Trípoli y controlan casi todo el país. El curso de los acontecimientos parece favorecer a Haftar, que ya controla el 77 % del territorio libio, incluyendo los principales yacimientos petrolíferos, mientras que el gobierno de Al-Sarraj solamente tiene bajo su poder el 6,5 %. 

División política actual de Libia. Fuente: https://elpais.com/internacional/2019/04/07/actualidad/1554651616_88

Las alianzas internacionales también se han definido respecto al enfrentamiento entre Haftar y al-Sarrat. Mientras el primero cuenta con el apoyo de Egipto, Emiratos Árabes, Arabia Saudí y las más novedosas de Rusia y Francia, el gobierno del NGA cuenta con el apoyo del resto de potencias europeas, especialmente Italia, Turquía y Qatar. Estados Unidos, por su parte, ha mantenido una posición menos definida. 

4. Las consecuencias del conflicto.

La preocupación europea por el posible desencadenamiento de una guerra es evidente. Las repercusiones económicas, humanitarias y políticas pueden ser enormes. 

La posibilidad de una caída de la producción petrolera es palpable –ataques a pozos, cierre voluntario de la producción como arma de presión,…–. La economía libia ya estaba hundida y una guerra solamente puede empeorar aún másuna situación ya catastrófica. También los migrantes atrapados en suelo libio se verían afectados por un indudable deterioro de su ya maltrecha situación, lo que puede impulsar el éxodo hacia Europa. Se calcula que actualmente hay en Libia casi un millón de personas esperando poder llegar a Europa.

Actividades petroleras en Libia. Fuente: http://www.senat.fr/rap/r17-605/r17-605_mono.html

Las disensiones en el seno de la Unión Europea se han hecho evidentes a causa del conflicto, en especial entre Francia e Italia. Cada una ha optado con más o menos claridad por alguno de los contendientes, en una competición por asentar su influencia en la zona: Italia como antigua potencia colonizadora y Francia por sus enormes intereses económicos en la zona. Las desavenencias europeas y el desinterés de la administración de Trump por el tema libio están abriendo la puerta a los interese rusos, que buscan la alianza con Haftar.

Una posible guerra civil generalizada en Libia más los problemas sociales en Marruecos y Argelia crean un contexto sumamente preocupante para Europa porque, entre otros aspectos, puede facilitar un resurgimiento del ISIS en Libia y un aumento de la influencia del islamismo radical. 

Bibliografia.

Charasse, P. (2011). Lecciones de la guerra en Libia. Le Monde diplomatique en español, 191. En: https://mondiplo.com/lecciones-de-la-guerra-en-libia

Sorroza, Alicia. (2011). Intervención en Libia: un puzzle de intereses europeos. ARI Real Instituto Elcano. En http://biblioteca.ribei.org/2080/

Fuente Cobo, I. (2014). Libia la guerra de todos contra todos. Boletín Del Instituto Español de Estudios Estratégicos, 46. En http://www.swp-berlin.org/fileadmin/contents/products/research_papers/2013_RP04_lac.pdf.

Gil, J., Lorca, A. (2011). Libia y Yemen: comunidad tribal y guerra civil. Estudios de Política Exterior. Retrieved from https://www.jstor.org/stable/23055012

González, R. (2019a). La ofensiva del general rebelde Haftar sitúa a Libia al borde de una guerra abierta. EL PAÍS. En: https://elpais.com/internacional/2019/04/07/actualidad/1554651616_882798.html

González, R. (2019b). Libia: Hafter, el poderoso señor de la guerra que asedia Trípoli. EL PAÍS. Retrieved from: https://elpais.com/internacional/2019/04/07/actualidad/1554659093_640057.html

Martín, J. (2019). El conflicto en Libia: una guerra silenciosa entre Macron y Salvini.El Confidencial. Retrieved from: https://www.elconfidencial.com/mundo/2019-04-08/el-conflicto-en-libia-la-guerra-silenciosa-entre-macron-y-salvini_1930010/

Ruiz, S. (2017). Libia, ¿puzzle irreconstruible? Estudios de Política Exterior. Retrieved from: https://www.politicaexterior.com/actualidad/libia-puzzle-irreconstruible/

Savio, I. (2019). Cerco al petróleo y choque Roma-París: los efectos para Europa de la guerra en Libia. El Confidencial: En: https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-04-12/amenaza-del-cerco-de-petroleo-los-efectos-para-europa-de-la-guerra-en-libia_1938038/

Tamames, J. (2016). El futuro de Libia continúa siendo incierto. Estudios de Política Exterior. En: https://www.politicaexterior.com/actualidad/el-futuro-de-libia-continua-siendo-incierto/

Publicado en Historia Actual | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Los bombardeos aéreos de Cartagena durante la guerra civil

Durante la Guerra Civil (1936-1939) las principales ciudades y puertos de toda la fachada mediterránea fueron duramente castigados por los bombardeos aéreos llevados a cabo de forma preferente por la aviación italiana desde sus bases en Mallorca. El efecto, la victoria del alzamiento franquista en ellas permitió a los sublevados mantener una amenaza constante sobre el territorio de la retaguardia republicana hostigando las infraestructuras económicas y de comunicaciones y dificultando la llegada de ayuda a la República. En el caso de la región de Murcia, por el contrario, los bombarderos procedían de la base de Armilla en Granada e incluso de Sevilla.

Orígenes geográficos de los principales bombardeos sobre la fachada mediterránea. Elaboración propia

Como es bien sabido, la Guerra Civil española sirvió de antesala para la práctica de novedosas tácticas militares y de nuevas tecnologías bélicas que poco después alcanzarían su pleno auge durante la Segunda Guerra Mundial. Entre estas prácticas estuvo la de los bombardeos aéreos masivos, tanto sobre objetivos militares como civiles, difuminándose así el débil límite entre ambos que ya había sido rebasado en ocasiones anteriores, al menos desde la Primera Guerra Mundial, pero también en otros conflictos bélicos menores –Francia y España en el norte de África en 1912 y 1913, Estados Unidos en Méjico (1916), etc–. Desde entonces las ciudades se convirtieron en un objetivo militar y, por lo tanto, susceptible de ser atacado en el marco de la denominada “guerra total”, doctrina que anulaba la división entre frente de guerra y retaguardia; los objetivos se extendían a cualquier parte del territorio y no solamente se centraban en el frente de combate. De este modo, las ciudades se convirtieron en objetivos bélicos de primera importancia.

Ambos bandos utilizaron esta estrategia aérea si bien la ayuda italiana y alemana al bando franquista hizo que su frecuencia e intensidad fuesen mucho mayores que en el republicano. Numerosas ciudades republicanas padecieron esos bombardeos: Madrid, Barcelona, Guernica, Tarragona, Santander, Almería, Castelló, Reus, Sagunto, Valencia, Águilas, Alacant, Alcoy, Cartagena, Albacete, Almería, Jaén, etc. Por su parte, los republicanos bombardearon ciudades como Córdoba, Valladolid, Cabra, Salamanca, Burgos, Ceuta, Melilla, etc. 

A la destrucción de industrias, comunicaciones, puertos, aeropuertos se añadía un nuevo interés: el de la intimidación y desmoralización de la población civil. Se emplearon para ello nuevas tácticas o nuevos modelos de aviones: en Guernica, y también en otros lugares, la combinación de bombas de explosión de 250 kg y bombas incendiarias de 50 kg; en algunos pueblos del interior de Castellón la efectividad como bombarderos de los Stukas alemanes. En suma, la Guerra Civil española fue, como ya se ha dicho, un ensayo bélico de lo que será la ya cercana Segunda Guerra Mundial. 

Escuadrilla de Junkers Ju-87 “Stukas”. Fuente: Wikipedia.

La aviación desempeñaría un nuevo y crucial papel en las estrategias militares a partir de entonces. En este sentido, la ayuda prestada por Alemania e Italia a los sublevados –cazas, transportes y bombarderos– proporcionó a estos una indudable superioridad aérea que, sin duda, facilitó su avance terrestre en todos los frentes.

Aunque el alzamiento militar contra el gobierno republicano no triunfó en Cartagena, la situación fue confusa durante bastante tiempo en el Arsenal, así como en la cercana base aérea de Santiago de la Ribera. Una vez vencidos los conatos de la sublevación y confirmada su adhesión a la República, Cartagena se convirtió en un poderoso centro de interés para los bombardeos del bando nacional. Era la única gran base naval de la República, sede de su principal flota, con arsenales y fábricas en plena actividad y puerto de enlace para la llegada de la ayuda militar exterior. Por tanto, fue un claro objetivo durante toda la guerra.

Puerto de Cartagena en abril de 1937. Pueden verse diversos buques dispersos por el mismo. Fuente: http://foro.todoavante.es/viewtopic.php?f=75&t=4426

La ciudad estaba bien defendida, no solamente por la flota naval –un acorazado, tres cruceros,  varios destructores, lanchas torpederas y algunos submarinos–, sino por la eficaz red de baterías de costa y de baterías antiaéreas. Ello permitió que durante los primeros meses del conflicto llegasen numerosos barcos, sobre todo soviéticos, cargados de ayuda militar. Para frenar este flujo, el bando nacional comenzó a bombardear la ciudad desde el aire.

Cartagena fue una de las ciudades que sufrió más bombardeos durante la guerra civil. Los cuatro que hemos analizado aquí fueron los primeros de una larga sucesión de ataques aéreos –se calcula que 117– con los que las fuerzas franquistas pretendieron anular el potencial militar de la ciudad y su comarca. De la misma manera, los bombardeos ocasionaron 233 víctimas, centenares de heridos y la destrucción de un tercio del casco urbano. De estos bombardeos los más significativos fueron los primeros.

El primer bombardeo se produjo el 18 de octubre de 1936. Los encargados de realizarlos fueron dos bombarderos alemanes Ju-52, con tripulaciones de la misma nacionalidad y que procedían de la base de Armilla (Granada). Estos aparatos fueron diseñados como transportes y fue en la guerra civil donde se probaron sus cualidades como bombardero. Fueron las primeras unidades de lo que después sería la Legión Cóndor. La defensa antiaérea respondió y solamente pudieron realizar una pasada al amanecer en la que arrojaron 10 bombas de 250 kg. Aunque sus objetivos eran los barcos anclados en el puerto, las bombas cayeron por el centro de la ciudad, causando 22 muertos y numerosos heridos entre militares y civiles. Además de los daños materiales y pérdidas humanas, el bombardeo rompió la sensación de seguridad que se vivía en la ciudad hasta entonces; ni el hecho de estar lejos de los frentes ni de disponer de buenas defensas habían podido impedir el ataque: Cartagena era vulnerable. Por ello se creyó necesario la construcción de refugios antiaéreos en diversos lugares de la ciudad.

Bombarderos Ju-52 con la escarapela nacional. Fuente. https://www.eurasia1945.com/armas/aire/junkers-ju-52/

El segundo bombardeo aconteció dos días después: el 20 de octubre. Esta vez fueron tres Ju-52 tripulados por aviadores españoles. Procedían de Armilla y llegaron de noche a Cartagena. Realizaron solamente una pasada, pero lograron arrojar todo su cargamento de bombas –18 en total de las que solamente una no impactó–. Al parecer el bombardeo no causó grandes destrucciones ni bajas reseñables.

Ninguno de los dos bombardeos había logrado frenar el tráfico marítimo ni la llegada de ayuda militar soviética. Así mismo, en la cercana base aérea de Los Alcázares se continuaban montado los aviones militares rusos que llegaban desmontados a Cartagena. Para destruir esta cadena se diseñó un tercer bombardeo que tuvo lugar el 27 de octubre de 1936. Se trató de una misión combinada de la Aviazione MIlitare italiana, que había trasladado a la base de Armilla tres bombarderos Savoia S-81. A ellos se les sumarían cinco Ju-52, ocho aparatos en total para atacar Cartagena y Los Alcázares. En ambos casos no afectaron seriamente a ninguna infraestructura, pero en Cartagena ocasionaron diversas víctimas tanto civiles como militares.

Bombardero italiano Savoia S-81. Fuente: Wikipedia.

A principios de noviembre, la ciudad sufrió dos pequeños ataques –los días 2 y 4– en los que participaron uno o dos aviones, sin apenas daños. El día 23 Cartagena fue sobrevolada por un aparato de reconocimiento, probablemente un He-70 alemán, que fotografió los objetivos principales –puerto, Arsenal, baterías antiaéreas, … –, se trató de la primera misión en España de la recién formada Legión Cóndor. 

El vuelo fue el prolegómeno del bombardeo más intenso producido hasta entonces, que ocurrió el 25 de noviembre de 1936. En esta ocasión, los bombarderos Ju-52 fueron trasladados previamente desde Sevilla a Melilla para lograr un mejor acercamiento a la ciudad. Así pues, los aparatos despegarían de la ciudad norteafricana. Se utilizaron veinte bombarderos, que atacarían en varias oleadas seguidas con el objetivo de prolongar lo máximo posible el tiempo de bombardeo. Fue el primer ataque aéreo diurno sobre la ciudad; comenzó a las 17:25 y se dio por concluido a las 21:30. Por esta razón fue conocido como el bombardeo de las cuatro horas.

Localización de los impactos del bombardeo del 25 de noviembre sobre Cartagena. Fuente: https://www.regmurcia.com

El ataque provocó 58 víctimas pues los impactos de las bombas, explosivas e incendiarias, afectaron a toda la ciudad, aunque de forma dispersa. Curiosamente no afectaron a ningún buque importante pues el grueso de la flota había salido de puerto poco antes del inicio del bombardeo. Más significativos fueron los daños morales; la población cartagenera estuvo cuatro horas encerrada en sus casas o refugios, oyendo explosiones continuamente, así como el sonido de la artillería antiaérea, tanto de tierra como de los buques próximos. La sensación de vulnerabilidad se extendió por la zona urbana y muchas familias abandonaron la ciudad buscando la seguridad del campo. 

Daños en el casco urbano cartagenero producidos el 25 de noviembre de 1936. Fuente: http://www.regmurcia.com

En total, los bombardeos de octubre y noviembre habían ocasionado casi 100 muertos y varios centenares de heridos entre civiles y militares, así como la destrucción o inutilización para vivir de decenas de casas. Estos hechos demostraron, y así fue difundido por el gobierno de la República, el incumplimiento de los dictámenes del Comité de No Intervención ya en los primeros meses del conflicto. A los ataques citados, donde era evidente la participación de la aviación alemana e italiana, hay que añadir el ataque de submarinos italianos a la escuadra republicana que tenía su base en el puerto de Cartagena el 22 de noviembre de 1936.

Los bombardeos de Cartagena tienen la peculiaridad de que fueron realizados casi totalmente por aviones alemanes, la mayor parte de las veces también con tripulaciones del mismo país, mientras que la participación italiana fue, en este caso, muy secundaria –algunos aparatos en el tercer bombardeo y cazas de escolta en ocasiones.

Cartagena ocupó un lugar primordial en la defensa de la República. Sus importantes instalaciones militares, tanto navales como terrestres, así como la proximidad de los aeródromos de Los Alcázares y de San Javier creaban una red militar de primera importancia para el sostenimiento bélico republicano. Además, su sistema de defensa –3r Regimiento de Artillería de costa y numerosas baterías antiaéreas– la convertían en el conjunto de bases militares republicanas mejor protegido. A ello había que sumar las instalaciones industriales, así como el lugar de recepción y montaje de la ayuda militar soviética –artillería, aviones, tanques, …–. Pero ello le costó un elevado precio en vidas humanas y destrucciones.

Hidroaviones junto al aeródromo de Los Alcázares. Fuente: http://museoaeronauticoalcazares.blogspot.com

Bibliografía.

Anónimo (2018). El sureste peninsular en la GUerra Civil. Último refugio de la Seguna República Española. Tudmir. En http://tudmur.es/el-bastion-de-levante-ultimo-reducto-de-la-ii-republica-espanola

Armada, J. (2017). La aviación: una nueva amenaza en la guerra civil española. Historia y Vida, 544.

Aznar, M. (1940). Historia militar de la Guerra de España. Madrid: Ediciones Idea.

Egea Bruno, P.M. (2011). Cultura de resistencia y guerra civil en la base naval principal de la República: Cartagena, 1936-1939. Diacronie: Studi di Storia Contemporanea, nº 7. Enhttp://www.studistorici.com/2011/07/29/egea_numero_7/

Egea Bruno, P. M. (2016). El final de la guerra civil: Cartagena, marzo de 1939. Hispania Nova, 14

Howson, G. (2000). Armas para España: la historia no contada de la Guerra Civil española. Barcelona: Península.

Moradiellos, E. (2016). Historia mínima de la guerra civil española. Madrid: Turner. 

Puchol, M. y García, F.J. (2003). El bombardeo de las cuatro horas. Cartagena Histórica, 3. En http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,373,m,2879&r=ReP-22907-DETALLE_REPORTAJESPADRE

Publicado en Historia de España | Etiquetado | Deja un comentario