Las bombas atómicas en la Segunda Guerra Mundial: Hiroshima y Nagasaki

  1. Introducción 

La utilización del arma nuclear por primera vez en la historia fue un hito contradictorio pues si, por un lado, mostró el paso de gigante que se había dado con el desarrollo tecnológico, por otro lado, cambió el concepto de guerra al mostrarse capaz de provocar unos niveles de destrucción y muerte desconocidos hasta entonces. A partir de agosto de 1945 todo el mundo entendió que la posesión, y la decisión del uso, del armamento atómico significaría obtener el rol de potencia dominante (o potencias dominantes). La historia posterior ha demostrado que el deseo de poseer este tipo de armamento no ha desaparecido.

Bomba sobre Nagasaki. Fuente: https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200806/infierno-desato-atomica-imagenes-escalofriantes-hiroshima-nagasaki/510728923_3.html#img_8

La guerra en el Pacífico adquirió ciertos rasgos de guerra de desgaste. La necesidad de ir conquistando isla por isla mediante asaltos anfibios significaba un alto coste humano y psicológico. Tras las victorias americanas de Iwo Jima y Okinawa esta estrategia fue cuestionada.

2. El prólogo de la decisión: la batalla de Okinawa.

Desde noviembre de 1944 los grandes bombarderos norteamericanos B-29, con base en las islas Marianas, alcanzaban parte del territorio japonés, que era bombardeado con asiduidad, especialmente Tokio. Así, por ejemplo, el 9 de marzo de 1945 los B-29 arrojaron sobre la capital nipona más de 1.500 toneladas de bombas que destruyeron 250.000 edificios y causaron más de 80.000 víctimas. El país ya estaba muy debilitado.

Hacia mediados de 1945, resultaba evidente que Japón estaba perdiendo la guerra. Su derrota en Iwo Jima a principios de 1945 fue la primera señal. El mando norteamericano dividió entonces sus objetivos; mientras el general McCarthur se dedicó a neutralizar las fuerzas japonesas que aún controlaban Filipinas y Borneo, el almirante Nimitz se preparó para atacar directamente suelo japonés. La conquista del archipiélago de Riu-Kiu, del que Okinawa era la mayor isla, fue el primer objetivo.

Operaciones militares en el Pacífico. Fuente: https://elordenmundial.com/mapas/segunda-guerra-mundial-pacifico/

El interés de la isla radicaba en que desde allí los bombarderos norteamericanos podían alcanzar todo el territorio japonés, así como interrumpir el flujo de suministros que llegaba a Japón desde los territorios que aún dominaba.

Desde un primer momento, los mandos norteamericanos fueron conscientes  de que al tratarse ya de territorio japonés la resistencia sería muy intensa y su posterior control muy difícil. Para enfrentarse a tal situación se dispusieron grandes medios navales y terrestres; de hecho la flota que se concentró frente a las costas de Okinawa fue la más poderosa jamás vista: 40 portaaviones con más de 2.000 aviones, 20 acorazados, unos 30 cruceros, unos 200 destructores y cerca de mil buques de transporte. Las fuerzas terrestres sumaban casi 300.000 hombres.

Por su parte, los japoneses –alrededor de 100.000 hombres– se fortificaron en el interior de la isla, donde estaban los aeropuertos. A ellos se sumaba el apoyo de unos  2.000 aviones procedentes de bases de otras islas. Al parecer la intención japonesa era resistir a toda costa, incluyendo la utilización de ataques suicidas (kamikazes).

Flota norteamericana hacia Okinawa. Fuente: https://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=8750

Como medida preventiva los aviones de los portaaviones norteamericanos y los grandes bombarderos B-29 se dedicaron a intentar anular el poder aéreo japonés con bombardeos de los aerodromos enclavados en Japón. Aún así, los ataque suicidas japoneses averiaron seriamente tres portaaviones y hundieron otros buques. En total  los ataques kamikaze hundieron 30 barcos y averiaron 300.

El 1 de abril de 1945 las tropas norteamericanas desembarcaron en Okinawa. La lucha por la conquista de la pequeña isla duró tres meses, con una dureza extraordinaria y un coste en bajas elevadísimo. Los japoneses perdieron, entre civiles y militares, 110.000 hombres. Los norteamericanos padecieron unas 12.000 bajas  y tuvieron 32.000 heridos; unos 26.000 hombres fueron retirados por diversas enfermedades, muchos afectados por lo que más tarde se denominaría “estrés del combatiente”. En la flota las víctimas ascendieron a 5.000 muertos y 6.000 heridos. Cerca de 1.000 aviones fueron derribados.

La derrota de Okinawa impulsó en Japón a los partidarios de la paz, incluido el emperador. Pero las reticencias del Ejército a una capitulación incondicional retrasaban la decisión. Los intentos de lograr la mediación de Stalin fracasaron ante el desinterés de este, que esperaba el hundimiento japonés para hacerse con algunos territorios japoneses.

3. La bomba atómica.

Las terribles experiencias de Iwo Jima y Okinawa acabaron de convencer a los mandos norteamericanos de que la campaña del Pacífico debía concluir lo más pronto posible y que la invasión terrestre del archipiélago japonés comportaría un coste humano inasumible. De hecho se decidió no atacar posiciones o bases niponas que no fuesen estratégicas. Estos planteamientos abrieron paso a la opción del uso del arma nuclear.

El proyecto de creación de un arma nuclear –conocido como proyecto Manhattan– había comenzado en Estados Unidos en 1940 y había requerido el trabajo de más de cien mil personas –entre ellos ingenieros alemanes de origen judío que habían huido del régimen nazi– y costado más de 2.000 millones de dólares de la época. En julio de 1945 la bomba estaba construida. El presidente Truman  era partidario de utilizar el arma atómica, aunque no todos los militares estaba de acuerdo –Eisenhower mostró su oposición–, ni tampoco todos los científicos que habían impulsado el proyecto.

Bomba similar a la arrojada sobre Nagasaki, 1945. Fuente: https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200806/infierno-desato-atomica-imagenes-escalofriantes-hiroshima-nagasaki/510728923_3.html#img_17

El 6 de agosto de 1945 un B-29 norteamericano –bautizado como Enola Gay– despegó de la base de Tinian. Cargaba una bomba de 4 toneladas de peso –bautizada esta como Little boy– que tenía una potencia explosiva de 15.000 toneladas de TNT. El 6 de agosto, a las 8,15 horas, la bomba cayó sobre Hiroshima, que tenía unos 300.000 habitantes. Mató a más de 70.000 personas y otras 70.000 murieron antes de que terminara el año. Japón quedó sumido en un shock. Pocos días después, el 9 de agosto, cayó una segunda bomba sobre Nagasaki. Esta vez se trataba de una bomba de plutonio con una capacidad explosiva mayor –equivalente a 22.000 toneladas de TNT–. La bomba cayó en un barrio industrial periférico. Aún así murieron 40.000 personas de forma inmediata y otras 30.000 lo harían antes de fin de año.

Trayecto de los bombarderos. Fuente: https://elpais.com/internacional/2020-08-05/un-rio-de-heridos-desfigurados-llego-a-las-puertas-de-mi-casa.html

Paralelamente, Stalin declaró la guerra a Japón y tropas soviéticas desembarcaron en las islas de Sajalin y las Kuriles y atacaron Manchuria. El 15 de agosto el emperador Hiro Hito anunciaba la intención de acabar con la guerra, era la primera vez que los japoneses escuchaban la voz de su emperador. Numerosos altos oficiales se suicidaron o se estrellaron como kamikazes contra buques norteamericanos. Era el último estertor del poder japonés. 

Las reticencias de los mandos militares japoneses a firmar la rendición fueron finalmente vencidas por la decisión del mismo emperador. El 2 de septiembre el general McArthur aceptó la rendición formal e incondicional de Japón.

4.  Las consecuencias del ataque.

En el contexto bélico, el ataque significó la rendición japonesa. El balance de la guerra fue terrible para Japón. En la metrópoli, la población descendió más de millón y medio de personas. Los daños materiales fueron enormes; la producción quedó paralizada y las comunicaciones interrumpidas. El hambre y las epidemias se extendieron. Japón debía partir de cero, estando además ocupado militarmente por Estados Unidos.

Este país impuso la Constitución de 1947 e intervino directamente en el gobierno de Japón bajo la autoridad del general McArthur. El objetivo de su acción fue doble: desmilitarizar el país y articular un sistema político democrático. Estas reformas impuestas chocaban con una sociedad vencida, conformada mediante una ideología nacionalista y totalitaria, impregnada de xenofobia y con un gran sentido jerárquico.

En el contexto de las relaciones internacionales el bombardeo de Hiroshima y Nagasaki también tuvo repercusiones. Asentó la hegemonía norteamericana entre los vencedores de la Iiª Guerra Mundial y cambió la actitud de Truman hacia Stalin, con quien se mostró más exigente y distanciado. La URSS, por su parte comprendió el valor del nuevo armamento y emprendió su carrera hacia la consecución del arma. Su posesión o no configuraría el siguiente período histórico: la Guerra Fría.

En unos meses expirará el tratado nuevo START entre Estados Unidos y Rusia –febrero de 2021–, que fue firmado en 2010. Las conversaciones para su renovación siguen estancadas. En 2017 se aprobó el Tratado de la ONU para la prohibición de las Armas Nucleares. Para su entrada en vigor hace falta que lo ratifiquen 50 países, de momento sólo lo han hecho 40, entre los que no está Japón ni tampoco los miembros de la OTAN.

5. Cronología.

6. Bibliografía.

Bianco, Lucien (1976). Asia Contemporánea. Madrid: Siglo XXI.

Cardona, G., & Solar, D. (1985). Guerra en Asia. Cuadernos Historia 16, 85-87.

Hall, J. W. (1973). El imperio japonés. Madrid: Siglo XXI.

Hernández, J. (2009). Breve historia de la Segunda Guerra Mundial. Madrid: Nowtilus.

Irazazábal, P. J. D. (1994). El Japón de MacArthur. Cuadernos del Mundo Actual, 30.

Liy, Macarena Vidal. 2020. “Un río de heridos desfigurados llegó a las puertas de mi casa”». EL PAÍS. Recuperado 9 de agosto de 2020 https://elpais.com/internacional/2020-08-05/un-rio-de-heridos-desfigurados-llego-a-las-puertas-de-mi-casa.html

Stone, N. (2013). Breve historia de la Segunda Guerra Mundial. Barcelona: Planeta.

Villarrubia, P. (2019). Memorias de Kamizakes. La Aventura de la Historia, 243, 26-31.

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Epidemias e historia (II)

La Peste Negra del siglo XIV

Inicios y difusión

En las décadas centrales del siglo XIV, la población europea padeció una pandemia de peste que ha sido considerada como la más mortífera de la historia.

El cuadro clínico de la enfermedad se define por síntomas como fiebre elevada, náuseas y agotamiento en una primera fase. Después evoluciona y aparecen bubones –bultos o inflamaciones dolorosas de los ganglios– en las ingles, axilas y cuello. Estos bubones acababan provocando una septicemia que se manifestaba en forma de manchas oscuras en la piel –de ahí el nombre de Peste Negra–. Estos son los síntomas de la peste bubónica, la más extendida, pero también apareció otra variedad que afectaba a los pulmones. En cualquier caso, la mortalidad de la pandemia osciló entre el 40 y el 90 % de los afectados. La peste es una enfermedad endémica de los roedores en general. Su transmisión a los humanos se realiza a través de las pulgas de las ratas.

La pandemia se inició en Asia. Hacia 1338-39 se detectó en las mesetas centroasiáticas. Ese espacio se había unificado bajo el dominio mongol que también había creado una densa ruta comercial con Europa. Hacia 1346 los ejércitos mongoles habían llegado a Crimea, donde surgió un foco de contagio que se expandió hacia Europa, Asia Menor y África. En 1348 ya se había extendido por Italia, Francia y la Corona de Aragón; al año siguiente lo hizo por las islas británicas. En 1352 ya se había expandido por toda Europa, aunque con diferencias en su incidencia.

Difusión de la Peste Negra. Fuente: http://aprenemjunts.blogspot.com/2015/02/la-pesta-negra.html

Consecuencias.

La consecuencia más evidente fue la crisis demográfica. Al igual que en anteriores episodios epidémicos, las ciudades se vieron mucho mas afectadas que los espacios rurales. En cuanto a las edades resulta difícil, por la ausencia de censos, establecer unos parámetros de afección válidos.

El mismo problema surge con la estimación de la mortalidad. Diversos autores han hablado de unas pérdidas directas de 20 millones de personas para Europa. A ello habría que añadir las víctimas por otras causas desencadenas por la enfermedad –hambre, enfermedades secundarias…– En suma, la población de Europa disminuyó entre un 40 y un 70 %. Los 80 millones de principios del siglo XIV quedaron reducidos a unos 30 millones en 1355.

El descenso poblacional provocó el despoblamiento de las zonas rurales e incluso de pequeñas ciudades. Se abandonaron las tierras de cultivo y la ganadería –que no requería tanta mano de obra– prosperó a costa de la agricultura. Los precios agrarios se dispararon haciendo aparecer el hambre y la desnutrición. Esta falta de trabajadores favoreció a algunos sectores del campesinado, que vieron mejoradas sus condiciones de trabajo, pero fue más frecuente el intento de los señores feudales por fijar al campesinado a la tierra y aumentar su explotación mediante medidas coercitivas. El malestar social en el campo se manifestó en revueltas campesinas –Jacquerie francesa de 1358, problema de remensa en Cataluña en 1388.

La pérdida de mano de obra, la caída de las rentas agrarias y la paralización del comercio supusieron un serio descenso de los ingresos señoriales y un debilitamiento de la nobleza.

Como en las epidemias anteriores, también se buscaron explicaciones sobre el por qué de la enfermedad. La más inmediata fue la búsqueda de culpables –puesto que la epidemia se interpretaba como un castigo divino. Los señalados fueron aquellos que se consideraban enemigos de la fe cristiana, principalmente los judíos; la ira popular estalló contra ellos en casi toda Europa y los pogromos surcaron la geografía europea. También los mudéjares –musulmanes que convivían con los cristianos, por ejemplo, en los reinos hispánicos– padecieron discriminaciones y persecuciones.

Pogromos en Europa durante la Peste Negra. Fuente: Carreras, A. [et.al] (1985) La Peste Negra. Cuadernos Historia 16, v. 17.

La sensación de que el mundo conocido se desmoronaba, el miedo ante la cercanía de la muerte y la incertidumbre sobre el futuro impulsaron un cambio en las mentalidades de la época. La respuesta tomó dos caminos diferentes:

  • Por una parte, proliferaron los flagelantes –movimiento religioso que buscaba el perdón divino de los pecados mediante la participación en procesiones en las que se autoflagelaban– que consideraban que se podía obtener la salvación sin ayuda de la Iglesia y cuestionaban la institución.
  • Por otro lado, se extendió un vitalismo que proponía disfrutar de los bienes y de los placeres terrenales, sin preocuparse por la muerte. Ejemplo de esta actitud es la obra Decamerón del italiano Giovanni Boccaccio.
Procesión de flagelantes en Tournai (Francia). Miniatura medieval. Fuente: La Vanguardia.

En la literatura, el clima de terror se manifestó a través de las denominadas Danzas Macabras y en el arte en la constante presencia del tema de la muerte.

Conclusiones.

La crisis epidémica trastocó seriamente los fundamentos de las sociedades medievales. Su confluencia con la crisis climática y la frecuencia de las guerras –Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra, guerras civiles en Castilla o Italia…– mostró la debilidad de las estructuras feudales. El modelo de monarquía feudal inició su paulatina transformación hacia el modelo de monarquía autoritaria, la nobleza tradicional perdió parte de su poder militar y económico lo que facilitó la preponderancia del rey, y los nuevos grupos burgueses aumentaron su poder económico y su influencia política.

La gripe de 1918.

Inicios y difusión

La epidemia de gripe de 1918 –o “española”, o influenza– ha sido el episodio pandémico más grave de la época contemporánea. El fenómeno consistió en varias oleadas de contagios que se mantuvieron activas hasta 1920. Su causante fue el virus H1N1 con genes de origen aviar. Todavía hoy no hay consenso sobre su origen, aunque los primeros casos se detectaron en bases militares norteamericanas situadas en el Medio oeste entre marzo y abril de 1918.

Se calcula que unos 500 millones de personas se infectaron y, de ellos, fallecieron unos 50 millones. La tasa de mortalidad se repartió desigualmente entre los grupos de edad: las más afectados fueron los menores de 5 años, los comprendidos entre 20 y 40 años, y los mayores de 65 años.

Las causas por las que fue tan devastadora no están claras. Sin vacunas para protegerse y sin antibióticos para tratar las infecciones asociadas, el control de la enfermedad dependió de medidas sociales –aislamiento, cuarentena, higiene personal, uso de mascarillas, limitación de movimientos y reuniones…–. Como vemos medidas muy similares a las implementadas actualmente en casi todos los países para controlar la actual epidemia de COVID-19.

Comparación de las medidas sociales contra la pandemia y sus efectos. Fuente: ttps://www.xlsemanal.com/conocer/salud/20200314/coronavirus-aislamiento-no-quedar-reunir-con-familia-casa-gripe-espanola.html

Para conocer el desarrollo pormenorizado de la pandemia ver en este mismo blog: https://miradahistorica.com/2020/06/16/epidemias-e-historia-i/

Consecuencias y conclusión.

La pandemia tuvo diversas consecuencias históricas. En la India, por ejemplo, alentó al nacionalismo hindú al considerar que las abultadas diferencias de mortalidad entre británicos e hindúes –mucho más altas– se debían a la falta de medidas para protegerlos.

la pandemia también afectó a la economía, paralizando las actividades, aumentando el paro y haciendo crecer la pobreza.

La crisis epidémica favoreció la cooperación internacional y así, en 1923, la Liga de Naciones creó la Organización de la Salud, un organismo internacional dirigido por profesionales de la salud que tenía como objetivo la colaboración para controlar las epidemias.

Los Estados promovieron medidas e instituciones dedicadas a la salud pública. En 1920, por ejemplo, Rusia implantó la primera red pública de salud. Y en otros países se asentó la idea de disponer de sistemas generales de salud; no podemos olvidar que en la mayoría de los países la atención médica y sanitaria era un lujo. Algunos historiadores hablan, incluso, de que fue ahora cuando se sembró la semilla de los futuros estados de bienestar en algunos países. En otros lugares, por el contrario, aumentó la desconfianza hacia las instituciones por las dificultades de los Estados a la hora de paliar los problemas ocasionados por la pandemia.

Enfermeras voluntarias de la Cruz Roja norteamericanaFuente: ttps://espanol.cdc.gov/flu/pandemic-resources/1918-commemoration/historical-images.htm

Bibliografía

Carbonetti, A. Historia de una epidemia olvidada: La pandemia de gripe española en la Argentina, 1918-1919. Retrieved from http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1607-050X2010000100012

Carreras, A.; Mitre, E.; Valdeón, J. (1985). La Peste Negra. Cuadernos de Historia 16, 17.

Duarte, F. (2020). Cómo cambió el mundo hace cien años con la gripe española, la peor pandemia del siglo XX. BBC News Mundo. Retrieved from https://www.bbc.com/mundo/noticias-52473180

Fernández Ros, J. M. La gripe de 1918.  Mirada sobre la Historia. Retrieved from https://miradahistorica.com/2018/02/01/la-gripe-de-1918

García, P. (2017). ¿Cómo cambió a Europa la peste negra?. La Vanguardia. Retrieved from https://www.lavanguardia.com/historiayvida/edad-media/20170217/47311697782/como-cambio-a-europa-la-peste-negra.html

Mejías Estévez, M. J. (2018). La pandemia de Gripe de 1918: Mitos y realidades desde la literatura. JOURNAL OF NEGATIVE AND NO POSITIVE RESULTS, 8), 655-673. doi:10.19230/jonnpr.2479

Navarro, F. V. (2015). Crisis de ayer y de hoy: Revueltas sociales en la Baja Edad Media. Studia humanitatis. Retrieved from http://www.studiahumanitatis.es/crisis-de-ayer-y-de-hoy-revueltas-sociales-en-la-baja-edad-media

Quammen, D. (2020). Contagio: La evolución de las pandemias. DEBATE.

Ruiz, D. (2018). El comercio que trajo la peste. La Vanguardia. Retrieved from https://www.lavanguardia.com/cultura/20181219/453644971748/comercio-pieles-peste-negra-muerte-negra.html

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Epidemias e historia (I)

Introducción.

Las epidemias han sido, junto a las guerras y las hambrunas –los tres jinetes del Apocalipsis, a los que se suma la Muerte que sería la consecuencia de todos ellos–,  uno de los principales azotes de las sociedades  a lo largo de la historia. Las mortalidades catastróficas que provocaban eran capaces de trastornar, de forma más o menos duradera, estructuras sociales, políticas, económicas y mentales. La primera reacción social ante las epidemias era siempre el miedo, un miedo que no atiende a razones y que es capaz de arrollar cualquier cosa. La segunda era la búsqueda de la causalidad,  concretada a menudo en la localización de las culpabilidades –judíos, brujas, pecadores, extranjeros, gobiernos…–.

La última gran pandemia fue la gripe de 1918. Tras el largo intervalo de tranquilidad epidémica llegamos a pensar que la humanidad se había librado de tales calamidades. Ya en pleno siglo XXI ha habido varios avisos de que eso no había ocurrido; la actual pandemia de la COVID-19 lo ha demostrado fehacientemente. Virus y bacterias siempre han estado ahí. También es cierto que la humanidad ha desarrollado armas médicas y sociales eficaces, sin embargo hemos podido comprobar cómo la actual pandemia ha obligado a recurrir a medidas antiquísimas pero aún insustituibles, por ejemplo, el confinamiento. Cabe pensar igualmente que si sociedades tan tecnificadas y desarrolladas científicamente como las actuales siguen teniendo dificultades para gestionar tales embestidas, ¿cómo pudieron las sociedades pasadas enfrentarse a esas calamidades?

Grandes epidemias de la historia. Fuente: https://elordenmundial.com/mapas/grandes-epidemias-de-la-historia/

El objetivo de la presente entrada es comprender el impacto de tales acontecimientos sobre las sociedades del pasado. Para ello analizaremos las cuatro mayores pandemias que históricamente han afectado a la humanidad.

Según Jared Diamond, uno de los pocos historiadores que ha estudiado las relaciones entre la historia y las epidemias, las enfermedades infecciosas comparten varias características:

  • Se propagan rápida y eficazmente a partir de una persona infectada, con el resultado de que toda la población acaba quedando expuesta en un breve período
  • En segundo lugar, son “enfermedades agudas”: en un breve período de tiempo, el paciente muere o se recupera por completo.
  • En tercer lugar, los afortunados que se recuperan desarrollan anticuerpos que los dejan inmunes durante mucho tiempo.
  • En cuarto lugar, tanto virus como microbios afectan casi exclusivamente a los seres humanos, no a otros animales y ello aunque su reservorio se encuentre en ellos.

A partir de esos parámetros, el citado autor señala que los acontecimientos que podemos denominar como una epidemia  –enfermedad que se propaga rápidamente por un territorio, afectando a un gran número de personas– surgieron a partir del Neolítico, relacionados con la aparición de las primeras ciudades, cuando la población se concentró en espacios más o menos reducidos y entró en contacto directo con diversas especies animales. La datación de las primeras enfermedades así lo muestra: hacia 1600 a.C la viruela, en 400 a.C, las paperas, en 200 a.C. la lepra…  

Enfermedad humanaAnimal con patógeno relacionado
SarampiónGanado vacuno (tifus vacuno)
TuberculosisGanado vacuno
ViruelaGanado vacuno
GripeCerdos y patos
Tos ferinaCerdos y perros
MalariaAves
ÉbolaMurciélagos
SIDAMonos
SARS 2003Murciélagos, Cibetas (domésticas)
MERS-CoV Dromedarios

Fuente: Diamond, J. (2006) Armas, germen y acero. Pág.239. Y datos propios

Otro elemento que ayudó a la rápida difusión de las epidemias fue el desarrollo de rutas comerciales “mundiales” (Imperio Romano, China, norte de África,…). Es decir, poco a poco, la expansión comercial y las mejoras del transporte fueron contribuyendo, involuntariamente, a facilitar la actuación y el transporte de los gérmenes.

Las epidemias han sido, pues, un elemento de cambio histórico y siempre representaron un cambio traumático. El mejor ejemplo es el impacto epidemiológico de la llegada de los europeos (españoles y portugueses primero, franceses e ingleses después) a América y la difusión de infecciones como la viruela, el sarampión, la gripe o el tifus entre los pueblos americanos, que aún no tenían ninguna inmunización ante esas enfermedades importadas. El tremendo impacto es conocido. Este proceso prosiguió hasta casi el siglo XX en toda América y así, en fecha tan tardía como 1837, en la región de las Grandes Llanuras norteamericanas, la tribu de los mandan contrajo la viruela durante el contacto con un barco de vapor que surcaba el rio Misuri; la población descendió de 20.000 habitantes a menos de 40 en unas semanas. Era la consecuencia lógica de lo que ocurría cuando una epidemia afectaba a una población no inmunizada, y más con los medios  sanitarios de la época.

La “peste” Antonina (165-192 d.C.).

Inicio y difusión

La “peste” Antonina se produjo en el siglo II d.C., concretamente entre el 165 y el 192 d.C., el período de máximo esplendor del Imperio. Se trató de la primera epidemia que afectó de forma global al mundo occidental, entendiendo por tal a todo el Imperio romano. Su impacto fue semejante al de la Peste Negra del siglo XIV o la gripe de 1918.

Las fuentes contemporáneas que nos informan de la enfermedad son fragmentarias, sobre todo las referentes a la etiología y al diagnóstico. Al respecto la fuente más fiable fue Galeno, médico que trabajaba para el ejército de Marco Aurelio en las guerras marcomanas (territorios aproximados a lo que hoy son Eslovaquia y la República Checa) y que vivió los estragos de epidemia en el ejército y después en la misma Roma. Las fuentes difieren sobre el posible origen de la epidemia: unas localizan  el brote inicial en Seleucia –el origen más probable–, otras lo hacen en Egipto o incluso en Etiopía.

Lo que sabemos seguro es que el ejército romano que se hallaba en Mesopotamia, infectado por la enfermedad, tuvo que retirarse y las unidades danubianas, al regresar a sus territorios, fueron difundiendo la plaga. También es seguro que procede de Oriente y que se fue difundiendo por la eficaz interconexión de las diversas regiones del Imperio –movimientos de población (soldados, mercaderes…) y de mercancías–; no hay que olvidar que el espacio romano se comportaba como un mundo globalizado.

Difusión de la epidemia de viruela durante el gobierno de Marco Aurelio. Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=x_q6-uLc01M

La enfermedad.

Aunque en muchos textos aparece denominada como peste, en realidad se trató, según la mayoría de especialistas, de la viruela. A esta catalogación contribuyó la descripción que aportó Galeno de la misma –fiebre, diarrea, inflamación de la faringe y erupciones dérmicas–. Su mortalidad fue elevada, oscilando entre el 7 y el 10 % de la población, esto representó entre 3 y 5 millones de personas, y afectó, como ya hemos dicho, a todo el Imperio romano. Un 25 % de los afectados moría según el historiador romano Dion Casio. Su incidencia fue mayor allí donde había más concentración de la población y se exigía un mayor contacto físico, destacando la ciudad de Roma y las legiones.

No se trató de un brote esporádico sino de una repetición del mismo que se alargó durante casi treinta años con reproducciones intermitentes.

Poussin. La plaga de Azoth (1631). Museo del Louvre.

Las consecuencias.

Las magnitudes estadísticas antes mencionadas tuvieron un gran impacto sobre la sociedad romana del momento. Las consecuencias fueron de todo tipo: económicas, sociales, culturales, incluso militares. Afectó a todas las clases sociales, incluyendo al mismo emperador Marco Aurelio, que murió a consecuencia de la enfermedad. Lògicamente se cebó más en las clases bajas por su mayor hacinamiento y peor alimentación.

Muchas actividades económicas se vieron interrumpidas por la falta de mano de obra –los esclavos disminuyeron y aumentó su precio– y la paralización de los intercambios. La recluta para el ejército cayó a mínimos. Para paliar estos problemas los tratados con los pueblos bárbaros incluyeron la posibilidad del asentamiento como colonos de estos, así como su inclusión en el ejército. Para completar la recluta de soldados se tuvo que recurrir a gladiadores y a delincuentes.

En el aspecto religioso se volvió con fuerza a la antigua religión pagana, recuperándose ritos abandonados, pero abandonándose valores cívicos propios de la ciudadanía romana. La ambivalencia de la crisis religiosa afectó a los cristianos, pues si, por una parte, eran vistos como los propagadores de la epidemia, por otra aumentaron los creyentes, desengañados del panteón pagano. Las supersticiones crecieron por todo el Imperio.

Las repercusiones políticas se manifestaron en el debilitamiento del Imperio. Los romanos se vieron obligados a abandonar Mesopotamia y firmar la paz con los partos.

Conclusión.

La epidemia puso fin a la Pax romana, alterando la estabilidad mantenida durante bastante tiempo. El reinado de Marco Aurelio se convirtió en un punto de inflexión, iniciándose entonces un lento proceso de decadencia del Imperio que se manifestaría con más intensidad en la crisis del siglo III.

La plaga de Justiniano (541-543)

Inicio y difusión.

La plaga de Justiniano fue una epidemia que afectó al Imperio bizantino entre los años 541 y 543 d.C. A partir de esas fechas apareció recurrentemente en todo el Mediterráneo hasta el año 750. Se denominó de Justiniano porque en ese momento el Imperio de Bizancio era gobernado por el emperador Justiniano I.

Investigaciones recientes confirmaron la impresión inicial de que se trató de una epidemia de peste bubónica. Se piensa que su origen estuvo en Egipto, aunque recientes estudios genéticos hablan de que el reservorio inicial se encontraría en China. En cualquier caso, se extendió por Europa, Asia y África. Al igual que ocurrió con la peste antonina, los movimientos de las tropas contribuyeron a extender la epidemia.

Difusión de la peste de Justiniano. Fuente: https://www.learning-history.com/plague-of-justinian-deadliest-plague-in-history/

La enfermedad.

La peste es una enfermedad bacteriana que se suele transmitir de roedores a humanos, siendo su vector principal la rata negra a través de sus pulgas. Esta plaga fue la primera gran epidemia de peste bubónica constatada. En el siglo VIII desapareció –aún no sabemos exactamente por qué– para reaparecer en otra gran oleada durante el siglo XIV. Autores coetáneos describieron la enfermedad: aparición de bubones, ojos sanguinolentos, fiebre y pústulas. Las personas morían a los pocos días por lo que su letalidad debía de ser muy alta.

Algunos estudios han relacionado la difusión de la epidemia con los cambios climáticos ocurridos entre el 535 y el 542, caracterizados por una disminución de la temperatura media debida a la disminución de la radiación del Sol. Es difícil demostrar una relación directa entre ambos fenómenos, pero la unión de una crisis climática y una epidémica trastocó la situación de las sociedades occidentales –hambre, enfermedades, migraciones–, enmarcado una coyuntura de crisis generalizada.

Mosaico de Justiniano y su corte (s. VI). San Vital de Rávena

Las consecuencias.

La epidemia paralizó las actividades económicas y disminuyó los ingresos del Estado en un momento en el que Bizancio estaba implicado en diversas guerras –contra los ostrogodos en Italia, contra el Imperio sasánida en Mesopotamia…–. Los mercados urbanos entraron en declive y las comunicaciones se interrumpieron, paralizando el comercio.

La caída demográfica fue intensa –se calcula que el Imperio bizantino perdió entre el 13 y el 26 % de su población–. Afectó más a las ciudades, especialmente a la capital, Constantinopla, por el inevitable hacinamiento de la población, pero también arrasó las zonas rurales. Numerosas aldeas y pequeñas ciudades quedaron desiertas y muchas tierras de cultivo fueron abandonadas. Una idea de su letalidad se muestra en la cifra de que solo en la capital ocasionaba más de 5.000 fallecimientos diarios; el mismo emperador se contagió, aunque sobrevivió.

Esta situación influyó también en el plano político. La intención de Justiniano de restaurar el Imperio romano se truncó y algunos pueblos bárbaros –avaros, eslavos…– aprovecharon la coyuntura para invadir el territorio del Imperio. Su debilidad política y militar se prolongaría en el tiempo y explica la rapidez de las conquistas árabes de parte de su territorio asiático y africano (en el siglo VII).

Territorio del Imperio bizantino en el s. VI. Fuente: Wikipedia
Territorio del Imperio bizantino en el s. VII. Fuente: profedesociales.com

Bibliografía

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La crisis económica de 1847

La crisis económica de 1847 presenta una doble caracterización: por una parte, es una típica crisis de subsistencias y, por otra parte, ofrece rasgos novedosos ya propios de una economía inmersa en un capitalismo más desarrollado. De hecho, el boom especulativo generado en torno a los ferrocarriles, especialmente en Gran Bretaña y Francia, fue otra de sus principales causas. Por ello, el historiador francés Ernest Labrousse la calificó como una crisis mixta.

La crisis de subsistencias

En un primer momento se trata de una crisis característica de una economía aún sometida a las reglas  del Antiguo Régimen, es decir,  se inicia como una crisis agraria para afectar luego al sector textil. Parece una repetición de la crisis de 1830 y de tantas otras anteriores. En este caso es la disminución en la producción de patatas la que desencadena el mecanismo; este producto ocupaba un importante papel en la alimentación popular, especialmente en el norte de Europa (Países Bajos, Irlanda, Francia). Durante la década de los años 40 se había extendido por todas las zonas de cultivo una plaga ocasionada por un hongo (mildiu) que destruía las cosechas.

Caída de la producción de patatas en Irlanda. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Gran_hambruna_irlandesa#/media/Archivo:Potatoes_Production_Great_Famine_en.svg

Especial incidencia tuvo este descenso en Irlanda, donde ocasionó la Gran Hambruna, un período comprendido entre 1845 y 1849 en el que murió alrededor de un millón de personas y otro millón tuvo que emigrar –especialmente a Estados Unidos.

Guillespie, Rowan (1997) Hambruna. Dublín. Fuente: Enciclopedia Británica.

 La carestía de la patata influyó en el alza de precios de los cereales, a pesar de que puntualmente se habían dado algunas buenas cosechas. La conclusión es que el precio de los alimentos básicos subió en casi toda Europa. En Francia, donde los problemas agrarios habían aparecido en 1845, se reproducen los mismos mecanismos que precedieron a las revoluciones de 1830 y 1789, sucediéndose varios años de malas cosechas; en muchas zonas los precios de los cereales subieron un 13 %. A título de ejemplo podemos ver la gráfica que muestra la subida de precios de los cereales en algunas localidades de España.

Evolución de los precios entre enero y mayo/junio de 1847. En Pts/Hl. Fuente: Díaz, P. (2003)

El sector manufacturero, concretamente el textil, se vio afectado rápidamente por la situación de crisis agraria; al aumentar el coste de los productos agrarios básicos, disminuyeron las compras de textiles. El beneficio empresarial cayó y lo mismo ocurrió con los salarios, aumentado el paro entre los trabajadores. Un proceso que cierra el círculo de la crisis de subsistencias.

La crisis financiera e industrial.

Paralelamente a esta crisis de subsistencias tuvo lugar otro fenómeno, en este caso relacionado con las nuevas reglas económicas que estaba imponiendo el capitalismo financiero. En Gran Bretaña se produjo, entre 1845 y 1847, un gran boom en la construcción ferroviaria, que llegó a emplear hasta 300.000 trabajadores; fue un ejemplo de la intensa especulación ferroviaria que se estaba produciendo en toda Europa. La progresión de la red ferroviaria europea, que pasó de 175 kilómetros en 1830 a 9.200 km en 1845, muestra las enormes inversiones que se realizaban en el sector. Dicho boom atraía el interés de los bancos, que dedicaron a la producción ferroviaria y metalúrgica grandes inversiones.

Red ferroviaria europea en 1850. Fente: http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com/

Hacia 1847 se produjo un freno en la expansión ferroviaria inglesa, necesitada de una reordenación. A su vez, en Francia, varias compañías entraron en quiebra al no generar una rentabilidad suficiente. Los efectos bursátiles fueron importantes ya que las compañías ferroviarias representaban la mitad del mercado bursátil francés. Pero sus efectos se extendieron también a las industrias siderúrgicas y metalúrgicas. Un dato: la producción de raíles pasó de 89.000 toneladas en 1847 a 41.000 en 1848. En París, entre marzo y junio de 1848 se censó un paro del 56 % de los trabajadores empleados a principios de año.

Conclusiones.

De esta manera se conjugan los dos factores económicos que contribuirán a desencadenar la ola revolucionaria de 1848 en Europa. Por un lado, el alza de los productos agrícolas básicos y, por otro, el aumento del paro industrial consecuencia de la crisis, aunque fuese coyuntural, primero del textil y después de los ferrocarriles y de la metalurgia. Ambos factores generaron un gran malestar social que impulsó estas revoluciones. No hay que olvidar que en 1848, en este contexto de crisis socio-económica y política, surgieron las primeras muestras de organizaciones obreras. Marx y Engels publicaron el Manifiesto Comunista en 1848 y, en Francia, los llamados socialistas utópicos –más correcto sería denominarlos socialistas premarxistas– tuvieron un gran protagonismo en los acontecimientos de 1848.

En definitiva, esta crisis muestra bien los cambios que estaban ocurriendo en la economía europea a mediados del siglo XIX, una economía en la que la agricultura tenía aún un gran peso y en la que continuaban presentándose crisis de subsistencias, que se intentaban paliar con medidas liberalizadoras del comercio o de los cultivos –revocación de las Corn Laws inglesas en 1846, por ejemplo–. Pero también una economía que se estaba industrializando a marchas forzadas, generando incluso booms especulativos, capaces de provocar quiebras industriales y  severos aumentos del paro. Este factor, junto al aumento del precio de los cereales y de la patata, explica las razones de la crisis económica de los años cuarenta y se relaciona, como causa, con las revoluciones de 1848 en Francia y con motines de hambre en diversas zonas de España. El malestar social existente también influyó en los fenómenos revolucionarios que se produjeron en otros lugares: Estados alemanes, Polonia, Italia… Resulta evidente la relación que se genera entre los fenómenos económicos y los acontecimientos políticos, pues casi todas las revoluciones liberales del siglo XIX están precedidas o son simultáneas con crisis económicas, lo mismo que la de 1789 en Francia.

Crisis y ciclos económicos desde finales del s. XVIII hasta principios del XX. Fuente: https://puntosinapsis.wordpress.com/2017/10/21/los-ciclos-economicos-y-las-crisis-del-capitalismo-industrial/

Bibliografía

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Díaz, P. (2003). Crisis de subsistencia y protesta popular: los motines de 1847. Revista Agraria, 30. pp. 31-62

Flamant, M., Singer-Kerel, J. (1971) Crisis y recesiones económicas. Barcelona: Oikos-Tau.

Krach de 1847 (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 20 de enero de 2020 de https://fr.wikipedia.org/wiki/Krach_de_1847

Servais, P. (2011). La crise des annés 1845-1848 dans l’est de la Wallonie. Histoire & mesure, XXVI, pp. 157-186.

Soriano, G. (2019) 1848: la Primavera de los Pueblos. Archivoshistoira.com [Blog] Recuperado de https://archivoshistoria.com/1848-la-primavera-pueblos/

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La invasión estadounidense de Panamá

El 20 de diciembre de 1989 tropas norteamericanas invadieron Panamá. Por orden del presidente George H. W. Bush, unos 26.000 soldados atacaron y tomaron la ciudad de Panamá y controlaron el país. La llamada “Operación Causa Justa” sigue siendo una herida abierta en la historia panameña, en la que dejó un reguero de muertes aún sin concretar –300, 3.000…

Mapa político de Panamá. Fuente: Perry Castañeda Library.

El régimen del general Noriega.

El general Noriega fue ascendiendo en la escala militar desde los años sesenta del pasado siglo y siempre como un gran colaborador de la CIA norteamericana. No hay que olvidar el papel del país como centro de distribución de armas, equipo militar y capitales destinados a los movimientos contrainsurgentes latinoamericanos, actividad controlada por la agencia norteamericana. Se sabría también, más tarde, que Noriega había sido paralelamente un importante traficante de cocaína, pero aún así fue protegido por el gobierno norteamericano, o al menos por sectores del mismo, dado su destacado papel en las actuaciones de inteligencia contra las guerrillas latinoamericanas.

General Manuel Antonio Noriega. Fuente: BBC Mundo.

Nacido en 1934, poco a poco fue ascendiendo en el Ejército de la mano del general Omar Torrijos, que ocupaba el poder desde que en 1968 encabezó un golpe de Estado contra el presidente Arnulfo Arias –primer golpe militar en la historia de Panamá. Desde 1970 Noriega controlaba la inteligencia militar panameña. 

Tras la muerte de Torrijos en 1981, su poder fue aumentando tiempo que jugaba a todas las bandas: mientras era un estrecho aliado de Estados Unidos, mantenía vínculos con Cuba; y al mismo tiempo que prestaba el territorio panameño para las operaciones de la CIA, cobraba jugosas comisiones de los cárteles colombianos al permitir que el país fuese una pieza clave en el traslado de cocaína a los Estados Unidos. En 1983 se hizo con el mando del ejército panameño (denominado desde entonces Fuerzas de Defensa), convirtiéndose también en dictador de hecho, a pesar de la existencia de cierta apariencia democrática.

La historia del desencuentro con la potencia norteña comenzó en 1984 cuando Noriega cerró la Escuela de las Américas, donde se formaban los militares latinoamericanos que luego combatirían contra las guerrillas izquierdistas en el continente. Su política represora y antidemocrática tampoco suscitaba simpatías en Washington. Las elecciones presidenciales de mayo de ese mismo año fueron ganadas, a pesar de las protestas por fraude, por Nicolás Barletta, candidato del Partido Revolucionario Democrático (PRD), fundado por Torrijos. Aunque fue apoyado por Noriega, pronto dimitió por las presiones del mandatario militar. Le sucedió Eric Arturo Delvalle (1985-1988), del Partido Republicano, un grupo político de derecha; todo ello con el beneplácito del general. Delvalle  intentó, un tiempo después, despojar a Noriega del control de las Fuerzas de Defensa por lo que fue destituido en febrero de 1988 y tuvo que exiliarse en Estados Unidos. Anteriormente, en 1985, el principal opositor a Noriega, Hugo Spadafora, le había acusado de connivencia con el narcotráfico;  apareciendo asesinado poco después. Estas actuaciones hicieron que algunos senadores norteamericanos exigieran que se depusiese a Noriega.

Mandatarios civiles y militares de Panamá (1968-1989)

En Estados Unidos, las consecuencias del escándalo Irán-Contra  provocaron un cambio  en la dirección de la CIA, siendo apartados los protectores de Noriega, Inmediatamente aparecieron las primeras acusaciones de narcotráfico y asesinato contra él. A partir de ese momento, finales de 1987, Estados Unidos comenzó presionar a Noriega para que abandonase el cargo.

Paralelamente, en Panamá, los años transcurridos entre 1983 y 1989 fueron de una constante situación de crisis política –anulación de elecciones, protestas populares, represión…– y socioeconómica –caída del Índice de Desarrollo Humano, hundimiento del PIB, etc. En esta coyuntura negativa, las elecciones de mayo de 1989, realizadas en el marco de un bloqueo económico norteamericano, iniciarían el proceso que llevó a la invasión estadounidense y a la caída del general. 

La invasión

En efecto, las elecciones presidenciales  fueron ganadas por el candidato opositor, Guillermo Endara, quien contaba con el beneplácito de George Bush padre. Ante ello, Noriega decidió anular las elecciones, argumentando la “interferencia extranjera”. Se sucedieron manifestaciones, ataques a los opositores e incluso un intento fracasado de golpe de Estado contra el general. La crisis política impulsó la intervención militar. Desde octubre hasta diciembre de 1989 fue planificándose la invasión norteamericana –llamada operación “Causa Justa”. Sus objetivos, según Estados Unidos, eran capturar a Noriega y proteger los intereses estadounidenses en el país.

Ataques militares estadounidenses. Fuente: Perry Castañeda Library.

El general logró huir y refugiarse en la Nunciatura Apostólica, que fue asediada por las tropas invasoras, aplicando tácticas de guerra psicológica al rodear la sede diplomática con grandes altavoces que emitían música heavy a gran volumen. El 3 de enero de 1990 Noriega se entregó al ejército estadounidense y fue inmediatamente trasladado a Miami. Este hecho ponía fin a la dictadura militar panameña. Finalmente fue juzgado en Estados Unidos y condenado a 40 años por narcotráfico y blanqueo de dinero.

Tropas estadounidenses en las calles de Panamá. Fuente: https://www.wearethemighty.com/

La invasión, en la que participaron unos 26.000 soldados, fue llevada a cabo por fuerzas de élite del las Fuerzas Armadas de EE. UU. Por su lado, las Fuerzas de Defensa Panameñas disponían de unos 12.000 hombres. Los primeros bombardeos estadounidenses destruyeron los aeropuertos y las bases militares anulando la mínima capacidad de respuesta de las fuerzas panameñas. El conflicto provocó la muerte de numerosos civiles, pues algunas instalaciones se hallaban cerca de viviendas. Particularmente grave fue la destrucción del barrio de El Chorrillo, cercano a la sede la Comandancia Central de las FDP. Las operaciones militares duraron pocos días dada la desigualdad de las fuerzas implicadas.

El barrio de El Chorrillo en llamas durante la invasión. Fuente: https://especiales.tvn-2.com/

La guerra se inició sin una declaración formal previa, siendo condenada por la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA). En cuanto a las bajas en el conflicto todavía hoy no existen cifras precisas en cuanto a los civiles fallecidos. Algunas estimaciones de ONGs calculan que pudieron producirse un total de 3.000 víctimas panameñas entre civiles y militares, aunque sólo en El Chorrillo se estima que perecieron entre 300 y 600 civiles. Sin embargo, otras instituciones como Ia Iglesia Católica o el Instituto de Medicina Legal de Panamá ofrecen cifras más bajas; de unos cientos de muertos y un centenar de heridos. Por parte de Estados Unidos perecieron 23 soldados.

Conclusiones

Estos acontecimientos trasmiten una pregunta inmediata: ¿cómo pasó Noriega de ser un fiel aliado y servidor de Estados Unidos a convertirse en un obstáculo que requirió una invasión militar?  No es fácil responder a esta pregunta. Probablemente el punto de inflexión estuvo en su excesiva vinculación con el narcotráfico colombiano y su asunción de que era realmente un poder autónomo  en vez de un subalterno del poder estadounidense. Su error fue chocar con los intereses norteamericanos, creyéndose amparado por la todopoderosa CIA en su papel de pieza clave en la lucha anticomunista. En aquel momento, la zona del canal tenía singular importancia para los intereses estratégicos de Estados Unidos y esta potencia no podía permitirse sostener a un autócrata veleidoso cuyas relaciones con el narcotráfico ya eran evidentes.

La etapa de las dictaduras latinoamericanas parecía terminar. La conclusión de la Guerra Fría alejaba los miedos a posibles intervenciones comunistas en el continente. Mientras transcurrían estos hechos solamente pervivían en Latinoamérica las dictaduras de Pinochet en Chile y el autoritarismo de Fujimori en Perú. Los dictadores dejaban se ser  fundamentales para los intereses estadounidenses. Otros modos de supervisión se imponía. Esta fue la última invasión armada de Estados Unidos en Latinoamérica, aunque ello no ha impedido que el poder estadounidense haya estado detrás de otros derrocamientos presidenciales, siempre indirectamente, eso sí.

Dictaduras latinoamericanas durante la segunda mitad del siglo XX. Fuente: elordenmundial.com

La invasión trastocó gravemente la economía panameña, que ya estaba tocada tanto por el bloqueo norteamericano desde 1988 como por la aplicación de las medidas liberalizadoras exigidas por el FMI desde 1986. Así, el paro aumento de un 20% en 1989 a un 33% en su momento más elevado tras la invasión. También el PIB retrocedió. El país tardaría en recuperarse y en superar el trauma de la invasión, dejando un país dividido entre quienes apoyaban la invasión y quienes pensaban que era una agresión al país.

Bibliografía.

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Blasco, Lucía (2019. Invasión de EE.UU. a Panamá en 1989: cómo la “Operación Causa Justa” llevó a la caída de Noriega y la desparición del ejército en el país centroamericano. BBC Mundo. Recuperado el 27 de diciembre de 2019 de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50685275

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Soler, Ricaurte (1991). La invasión de Estados Unidos a Panamá. México, Ed. Siglo XXI

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El conflicto sirio

Siria es un Estado con una importante posición estratégica en el marco del Oriente Próximo, pero también es un estado fallido entre otras razones porque su gobierno no controla la totalidad del territorio. Sometido a una terrible guerra civil desde 2012, a raíz de una primavera árabe fracasada, es actualmente un tablero de ajedrez donde juegan los intereses de numerosas potencias internacionales y regionales –Estados Unidos, Rusia, Turquía, Israel, incluso Irán o Arabia Saudí. Todo ello añade complejidad a un panorama interno ya de por sí enrevesado por la presencia de numerosos contendientes: kurdos, Al-Qaeda, el régimen de Damasco, milicias proiraníes, milicias del Estado Islámico (ISIS), etc. Como se puede observar una situación sumamente enmarañada (Imagen 1)

Imagen 1. Fuente: El Periódico.

El origen del conflicto hay que buscarlo en la deriva de las protestas contra el régimen dictatorial de Bashar Al-Assad, iniciadas en 2011 al socaire de los movimientos populares surgidos en el mundo árabe contra unos regímenes políticos autocráticos o tiránicos –la denominada “Primavera Árabe”–. En el caso sirio estas protestas acabaron convirtiéndose en una guerra civil (Imagen 2) en la que, poco a poco, fueron interviniendo actores foráneos. En efecto, la oposición siria optó ante la ineficacia de sus movilizaciones, por la vía armada (Ejército Sirio Libre o ESL), primero para defenderse de las fuerzas del régimen y después para expandirse, con ello la lucha se extendió por todo el país. A partir de 2012 comenzó la internacionalización del conflicto: Assad logró el apoyo de Irán y de las milicias de Hezbolá –movimiento chií libanés. Por su parte los rebeldes obtuvieron ayuda militar y económica de Catar y de Arabia Saudí, ayuda destinada principalmente a los sectores más islamistas de los mismos. Desde ese momento, la rebelión comenzó a caer en manos de los sectores islamistas, mientras el ESL perdía influencia.

Imagen 2. Fuente: Revista Semana. https://www.semana.com/mundo/articulo/guerra-en-siria-actores-del-conflicto/491327

Aprovechando el desgobierno surgieron también grupos yihadistas como el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria. Más relevante fue el papel del Estado Islámico, que lanzó una fuerte ofensiva desde Irak (junio 2014), llegando a controlar un amplio territorio entre Siria e Irak donde proclamó el califato, con capital en la ciudad siria de Raqqa (Imagen 3).  A estos actores se sumaron las fuerzas kurdas, enemigas de Assad, pero también de Turquía.

Imagen 3. Zonas controladas por el Ejército Islámico en 2015. Fuente: BBC

Así pues, entre 2014 y 2017 el ISIS creó una estructura estatal que controlaba un amplio territorio entre Irak y Siria. Su existencia e indudable peligro para una zona ya inestable logró unir a todas las fuerzas intervinientes, aunque en dos bandos distintos liderados respectivamente por Estados Unidos y Rusia, que centraron su lucha principal contra los islamistas. Así una coalición internacional liderada por Estados Unidos y formada por Jordania, Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, intervino directamente en el conflicto atacando al Estado Islámico. Poco más tarde se incorporaron a estos ataques Francia y Gran Bretaña. Casi al mismo tiempo Rusia también emprendió ataques al ISIS actuando como aliado de Assad. Como resultado de ello, el territorio controlado por el Estado Islámico fue disminuyendo hasta su casi desaparición. Aunque aún cuenta con el control de algunos pequeños territorios en la región de Abul Kalmal, donde se encuentra rodeado tanto por las fuerzas kurdas como por las de Damasco.

Imagen 4. Retroceso del Estado Islámico. Fuente: AFP-Perry-Castañeda Library Map Collection

El posible ataque químico del régimen contra la ciudad siria de Jan Sheijun (2017), fue la causa esgrimida por EE.UU. para atacar, por primera vez de forma directa, al régimen de Assad. Tanto Rusia como los aliados del régimen protestaron por el ataque. Los bandos internacionales se acabaron de delimitar.

Actualmente, la ayuda rusa y la intervención de Irán y de diversas milicias chiíes han permitido a Assad no solamente asentarse en el poder sino también ir ganando la guerra al controlar el 60 % del territorio (Imagen 5). Otro elemento importante del escenario sirio son las fuerzas kurdas, apoyadas por EE. UU., que controlan un 25 % y que tienen el objetivo de crear una región autónoma en esos territorios. Su principal fuerza es el Partido de la Unión Democrática (PYD), un grupo de inspiración marxista. Este grupo ha impulsado la creación de unas milicias –las YPG o Unidades de Protección Popular– que se han convertido, hasta ahora, en el principal aliado sobre el terreno de la coalición liderada por Estados Unidos. Se calcula que estas milicias cuentan con unos 70.000 efectivos, de los cuales un 20 % serían mujeres. Contingente que se ha nutrido también de militantes del PKK –Partido de los Trabajadores de Kurdistán, grupo político armado que actúa en Turquía y que Ankara considera terrorista.

Imagen 5. Situación territorial en Siria en octubre de 2019. Fuente: Southfront.org-Perry Castañeda Librari Map Collection

Por su parte el Ejército Sirio Libre (ESL) mantiene el control de un escaso territorio en el noroeste sirio: la provincia de Idlib, fronteriza con Turquía, pero cuenta con el apoyo del gobierno turco. La potencia turca, preocupada, por la posibilidad de la aparición de alguna estructura institucional kurda en sus fronteras –región autónoma en Siria– ya ha mostrado su oposición a la misma, amenazando con una intervención militar en la zona. El problema es la presencia de tropas norteamericanas que apoyan a los kurdos; de esta manera Estados Unidos se encuentra en el dilema de a qué aliado apoyar. También Turquía pretende asentar su influencia en la provincia siria de Idlib.

Los últimos episodios del conflicto han venido dados por dos circunstancias protagonizadas por diferentes actores:

  • El ataque turco a las posiciones del PYD en toda la franja fronteriza entre Siria y Turquía. Previamente, las tropas norteamericanas, aliadas de los kurdos en su combate contra el Estado Islámico, habían abandonado el territorio dejando el campo libre a la actuación de Erdogan. La retirada estadounidense ha sido interpretada como un claro abandono de sus mejores aliados en la zona: las fuerzas kurdas. Tras unos días de combates estos se han frenado mediante acuerdos de Turquía con Rusia y Estados Unidos, lo que ha permitido a las fuerzas de Assad ocupar un territorio, como fuerzas de interposición, que antes controlaban los kurdos. Si afianzase sus posiciones en estas zonas Assad pasaría a controlar el 80 % del territorio sirio. La invasión turca ha motivado que los kurdos se hayan  acercado al régimen sirio buscando apoyo frente a la agresión de Erdogan.(Imagen 6)
  • La muerte de Al Bagdadi (líder del Ejército Islámico) en un ataque de las fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos que se produjo el 26 de octubre. El descabezamiento del movimiento es un paso importante, pero nadie duda tampoco de que ello no hará desaparecer a este grupo de la escena siria.
Imagen 6. Zona atacada por las fuerzas turcas. Fuente: El Confidencial-BBC

Sin duda, el conflicto, como en tantos otros casos de enfrentamientos civiles, se ha prolongado tanto tiempo por la intervención de las potencias extranjeras. Su apoyo financiero y militar ha mantenido viva la guerra, que ha provocado un elevado coste humano en muertes y desplazamientos de población.

Consecuencia derivada ha sido el resurgimiento del sectarismo y la intolerancia en Siria, que bajo los Assad era un régimen secular en el que los diversos credos convivían en relativa paz. Las intervenciones de Irán y de Arabia Saudita han provocado un enfrentamiento encarnizado entre chiitas –y alauitas sirios que también son chiitas– y sunnitas. Los enconamientos religiosos también dificultan la posibilidad de una solución política al conflicto.

Bibliografía.

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Guimón, P. (2019). Así fue la operación que acabó con la muerte de Al Bagdali, líder del ISIS. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/10/28/estados_unidos/1572281733_305574.html

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Sancha, N. (2019). Claves para entender el polvorín del norte de Siria. EL PAÍS. En https://elpais.com/internacional/2019/10/07/actualidad/1570447850_534042.html

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La guerra fría tecnológica entre Estados Unidos y China

Estados Unidos y China se hallan inmersos en una intensa guerra comercial que oculta una competencia de fondo por la hegemonía mundial. Este enfrentamiento entraña comportamientos que algún investigador no duda en calificar como un nuevo imperialismo, pues estos Estados utilizan su poder para debilitar al contrario obligando a los restantes países a tomar partido y someterse a las normas del imperio al que se adhieran (Estefanía). Es en este marco donde cobran sentido, en otro ámbito, las amenazas de EE.UU. a las empresas europeas que no cumplan determinadas directrices políticas del gobierno norteamericano.

También comienza a estar cuestionada la idea de que el libre comercio aporta riqueza para todos. El profesor D. Rodrik aporta ejemplos de una globalización que no logra equilibrar la apertura económica con el derecho de los Estados a gestionar su espacio político y, mucho menos, su economía. Las ínfulas neoimperialistas y las insuficiencias de la globalización están mostrando algunos síntomas que anuncian un retroceso de la mundializacion en curso. Tendencia que se aceleraría en caso de que se produjera también una posible ruptura de la confluencia tecnológica con la aparición de dos sistemas incompatibles –el chino y el occidental–. La conjunción de esas circunstancias preludiarían una posible vuelta a los espacios económicos cerrados. En cualquier caso, los pasos dados hasta ahora no son irreversibles.

Los principales protagonistas de la nueva guerra tecnológica. Fuente: https://www.eltiempo.com/economia/sectores/las-razones-de-la-guerra-fria-tecnologica-en-el-mundo-323320

La guerra comercial

La guerra comercial, iniciada por la administración de Donald Trump, significó que entre 2018 y 2019 Estados Unidos impuso a China aranceles por un valor de 360.000 millones de dólares, 200.000 de ellos a comienzos de mayo, una magnitud muy importante. China respondió con un alza arancelaria de 60.000 millones sobre productos norteamericanos. En los momentos actuales, las negociaciones comerciales entre ambos gigantes están paralizadas y la tensiones se han extendido a otras esferas en lo que algunos analistas califican ya como una nueva guerra fría.

Estados Unidos justifica sus acciones en el unilateralismo y proteccionismo que aplica el gobierno de Pekín, pero también subyace detrás la crítica al programa de desarrollo tecnológico chino,  y la acusación a China de discriminar la inversión extranjera y de robo de la propiedad intelectual.

En cualquier caso está demostrado que Trump se dispone a emplear todos los instrumentos a su alcance para doblegar al gigante asiático que, aunque ingresó en la Organización Mundial de Comercio en 2001, continúa aprovechándose de ella para lo que le interesa, pero no acaba de cumplir otras normas de la competencia internacional como la supresión del dumping social o la protección medioambiental.

Guerra comercial entre amabas potencias. Fuente: https://elpais.com/internacional/2019/05/13/actualidad/1557751634_868775.html

La guerra tecnológica.

Que el enfrentamiento desbordaría las relaciones comerciales para acabar en la tecnología se venía venir desde el año pasado. En el mes de febrero de este año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Huawei por robo de secretos comerciales, obstrucción a la justicia y otros delitos. Estas acusaciones podrían acelerar la extradición a EE.UU. de la vicepresidenta de Huawei, retenida en Canadá desde el 1 de diciembre de 2018.

El enfrentamiento ha pasado ya a un segundo nivel, abandonando la faceta comercial y centrándose en las empresas tecnológicas. Estados Unidos acaba de colocar a la empresa china Huawei –líder en tecnología 5G– en una lista negra que implica que ninguna empresa norteamericana puede hacer negocios con ella ni venderle componentes sin una autorización previa; la consecuencia más llamativa es que los móviles de la marca china no van a poder actualizar su sistema operativo Android, producido por Google. Siguiendo la misma onda, Intel también ha anunciado que deja de vender componentes a Huawei, lo mismo que otras empresas norteamericanas.

La tensión entre los dos países no ha surgido con Trump, pero sí se ha recrudecido con fuerza durante su Administración. Detrás subyace el temor de que China pueda controlar, en un futuro, los datos y las comunicaciones mundiales. Por eso ha surgido ahora este conflicto sobre la industria tecnológica, que en el fondo es un enfrentamiento sobre la hegemonía mundial. Se trata de un conflicto de gran importancia en el que China aún no ha dicho su última palabra. Desconocemos por dónde irá su respuesta: si aplicará la reciprocidad a otros productos tecnológicos americanos –Apple, por ejemplo– o utilizará la deuda pública norteamericana que posee para presionar a la economía estadounidense.

Lo cierto es que la importancia del 5G es muy grande. Se trata de una tecnología que podrá revolucionar el mundo de la telefonía móvil, pero también el de la industria y el de la vida cotidiana de las personas. Es la que permitirá el funcionamiento de robots industriales que serán capaces de procesar al instante cualquier orden, hará funcionar los coches autónomos, controlará las infraestructuras de nuestras viviendas, convertirá en algo cotidiano la realidad virtual o la televisión en 8K, para no hablar de sus aplicaciones en el sector armamentístico. El 5G y la inteligencia artificial significarán miles de millones de elementos conectados, el manejo de ingentes cantidades de datos y una utilización de la nube mucho más rápida y eficaz. Esta tecnología es la llave de la cuarta revolución industrial gracias al salto tecnológico que implica.

Evolución de las capacidades de las redes en Internet. Fuente: EL PAÍS, Uruguay.

Por todo ello no es extraño que se encone la lucha por el control de esta tecnología. Y, por ahora, China lleva la delantera. La preocupación norteamericana por este predominio es la que explica sus reacciones ya que ve en peligro su preponderancia tecnológica y, por ende, militar. La utilización de la tecnología china otorgaría a este país, según fuentes cercanas a las FF.AA. estadounidenses, una enorme capacidad de espionaje sobre los países que la usasen.

El liderazgo en el 5G. Fuente: https://larepublica.pe/tecnologia/1476305-paises-buscan-evitar-huawei-lidere-tecnologia-redes-moviles-5g-china-pekin-estados-unidos-donald-trump-europa

Los terceros países. Europa.

Este enfrentamiento puede obligar a otros países, entre ellos los europeos, a decantarse por alguna de las dos superpotencias. Nos estamos acostumbrando a que estos grandes países impongan a los demás sus directrices y normas; ello es patente en los intentos de Estados Unidos por castigar, por ejemplo, a las empresas europeas que hagan negocios con Irán o Cuba, otorgando a su legislación un carácter de justicia universal que, sin embargo, no aceptan para otras cuestiones, por ejemplo para el Tribunal Penal Internacional.

La postura norteamericana es particularmente peligrosa para las empresas europeas, poco acostumbradas a desenvolverse en marcos de relaciones imperialistas, a golpes de “diktats” de las potencias hegemónicas que los países en sus áreas de influencia deben obedecer. La UE, con todos sus defectos, es la única potencia mundial que no funciona con una lógica imperial. En este sentido, son ya muchas las voces que piden que la Unión se comporte, en su política exterior, como un imperio. No obstante, en este caso, la UE sí está mostrando cierta independencia de los designios norteamericanos pues son varios los países europeos que han adoptado la tecnología 5G proporcionada por Huawei o que ven con simpatía el multimillonario proyecto chino de la Ruta de la Seda.

Así pues, las presiones norteamericanas sobre sus socios internacionales para que abandonen la tecnología de Huawei no están dando resultados significativos; Alemania, Francia, Italia o España no lo han hecho, aunque sí han seguido sus indicaciones Australia, Japón o Nueva Zelanda.

Huawei y el 5G en el mundo. Fuente: https://www.atlantico.net/articulo/tecnologia/paises-prohiben-huawei-participar-implementacion-5g/20190520125223709456.html

En cualquier caso, todos los países muestran un interés por preservar su seguridad ante esta tecnología, de la misma manera que ya se había hecho anteriormente con otras tecnologías asentadas en el mercado. Así, no son pocos los Estados que imponen restricciones a los proveedores de infraestructuras tecnológicas.

En España Huawei tiene una importante cuota de mercado en telefonía móvil –un 60 % frente al 35 % en Europa–. La empresa china tiene también contratos con los tres principales operadores españoles (Telefónica, Vodafone y Orange). Si estos secundaran el bloqueo estadounidense sería imposible desplegar a tiempo una red 5G. Europa ya va con retraso respecto de otros países como Estados Unidos, China o Japón. Y en cuanto a sus empresas solamente Nokia y Ericsson pueden ofrecer alternativas, pero aún están en sus inicios y son más caras.

Las capacidades chinas.

China no carece de respuesta a los ataques arancelarios y prohibiciones de EE.UU. La potencia asiática es el primer inversor mundial en innovación y su retirada de los países occidentales causaría un grave quebranto porque retrasaría el ritmo de desarrollo tecnológico. Podría también cortar el grifo de las exportaciones de metales raros (de los que es una gran productora), imprescindibles para los teléfonos móviles. Pero, según todos los expertos, lo más grave sería que desarrollase un sistema operativo propio que reemplace a Android y acabe con el cuasi monopolio de Google, que tiene una cota de mercado mundial  del 85 %.

De la misma manera, podría desarrollar sus propios chips de procesamiento o memoria, rompiendo el aislamiento que le han impuesto los fabricantes estadounidenses o ingleses –Intel, Qualcomm, Western Digital, ARM…–. Los gigantes chinos pasarían una larga travesía del desierto pero al final podrían destronar a los gigantes occidentales citados y ser la vanguardia en sectores tan importantes como la industria aeroespacial, la biotecnología, la robótica y la computación.

De la misma manera, podría desarrollar sus propios chips de procesamiento o memoria, rompiendo el aislamiento que le han impuesto los fabricantes estadounidenses o ingleses –Intel, Qualcomm, Western Digital, ARM…–. Los gigantes chinos pasarían una larga travesía del desierto pero al final podrían destronar a los gigantes occidentales citados y ser la vanguardia en sectores tan importantes como la industria aeroespacial, la biotecnología, la robótica y la computación.

Las últimas declaraciones de líderes políticos y empresariales chinos inciden en este hecho: el logro de la autosuficiencia tecnológica. Una meta relativamente fácil de cumplir porque la estructura del sistema chino –una dictadura política combinada con una liberalización económica– permite dirigir los grandes recursos del país allí donde se crea conveniente.

Bibliografía

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Muñoz, R., & Mars, A. (2019). El problema no está en tu móvil Huawei, el problema se llama 5G. El País. Recuperado de https://elpais.com/economia/2019/05/25/actualidad/1558795538_036562.html

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Rodrik, Dani. (2012). La paradoja de la globalización. Democracia y el futuro de la economía mundial. Barcelona: Antonio Bosch Editor



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Algunas consideraciones sobre la Unión Europea

Las elecciones europeas que están a la vuelta de la esquina (26 de mayo) son un buen momento para repasar algunas consideraciones sobre la Unión Europea, sus problemas y su situación actual. Lamentablemente, se trata de un tema obviado a menudo –sólo hay que recordar que fue uno de los grandes ausentes en los debates políticos de las pasadas elecciones generales–, un error porque lo que ocurre en la Unión nos afecta directamente.

Países miembros de la Unión Europea. Fuente:
http://www.comunidad.madrid/servicios/madrid-mundo/es-union-europea-funciona-hace

1. Una hegemonía interna débil: el papel de Alemania.

La Unión Europea (UE) es uno de los grandes bloques de poder a nivel mundial. Está constituida por Estados nominalmente soberanos que han establecido unas estructuras e instituciones comunes. No obstante, no se trata de una estructura igualitaria;  existe una distribución de poder clara desde un centro –Francia, Alemania y, hasta el Brexit, Gran Bretaña– y una periferia formada por los restantes Estados, aunque también existen diferencias entre ellos en cuanto a su peso político e institucional.

Alemania es el elemento principal en torno al cual se articula el centro hegemónico en la UE. Como Alemania se resiste a desempeñar directamente ningún rol de preponderancia busca la asociación de Francia que, a su vez, se ve favorecida por esta pertenencia al centro. El país germánico quiere que la perciban como una fuente de poder blando –al igual que, en general, todos los países europeos– que asume compromisos políticos no tanto por intereses propios como por el seguimiento de unas reglas morales beneficiosas para todos. Uno de los ejemplos más evidentes de esta política ha sido la gestión de la crisis migratoria europea de 2015 llevada a cabo por Merkel, en contra incluso de una parte importante de sus mismos votantes.

Llegada de refugiados sirios a un campamento en Friedland (Alemania). Fuente: ttp://www.rtve.es/noticias/20170918/refugiados-protagonistas-pasivos-campana-electoral-alemana/1619140.shtml

¿Cuáles son los componentes esenciales de esos valores morales? En el caso de Europa están claros: la democracia liberal, los gobiernos constitucionales, las libertades individuales y el liberalismo económico –libertad de mercados y libre competencia. Alemania, apoyada ahora por Francia, impulsa la aplicación de estos valores en los restantes Estados miembros de la UE. Los gobiernos de estos Estados deben estar dirigidos por élites que asuman plenamente estos presupuestos y que estén dispuestos a organizar su orden interno en función de los intereses del centro. Esta aceptación, que es característica de todas las relaciones de índole imperial, tiene un precio: la supeditación de los valores democráticos –que proclama defender– a los intereses del centro, así como el control presupuestario de las economías nacionales. Esa es, al menos, la pretensión del centro.

Es cierto también, por otra parte, que las relaciones de tipo imperial basadas en un poder blando y no en la violencia militar se enfrentan, en ocasiones, a grandes fracasos. Así, por ejemplo, el centro hegemónico conformado por Alemania y Francia fracasó en su intento de mantener en el poder al gobierno italiano de Matteo Rizzi (2014-2016), quien tuvo que dimitir tras el fracaso de su referéndum de reforma constitucional –que pretendía reforzar el Gobierno penalizando electoralmente a los partidos pequeños y suprimiendo el poder de bloqueo del Senado– y que continuaba con las políticas iniciadas por el gobierno tecnocrático dirigido por Mario Monti (2011-2013) para afrontar la grave crisis de deuda que padecía Italia. El fracaso de estos gobiernos abriría las puertas a la victoria electoral (2018) de las fuerzas populistas de derecha. Otro fiasco del centro franco-alemán lo podemos observar en las dificultades de la UE para implementar en todos sus Estados las mismas políticas migratorias.

La política neoliberal que emana de la UE –libertad de circulación de bienes, de capitales, de servicios y de personas, así como una moneda única que se rige bajo los parámetros monetarios alemanes– se pretende aplicar a todos los Estados miembros. Esta política impone limitaciones a las democracias, a las decisiones soberanas de sus electores –lo que se ha denominado “liberalismo autoritario”. Esto significa que los mismos Estados son los encargados de proteger la economía neoliberal de los peligros de la democracia. En la UE esta protección se efectúa principalmente mediante la delegación de las directrices económicas nacionales a las instancia supranacionales de la Unión –organismos, jurisdicciones, Banco Central, etc. Por esta razón se ha hablado de déficit democrático de las estructuras de la Unión, cuestión que se ha ido mejorando mediante la dotación de mayores funciones al Parlamento Europeo.

Edificio del Parlamento Europeo en Estrasburgo.

2. El problema del Brexit.

El deseo británico de abandonar la UE (Brexit) constituye otro fracaso de la aplicación de ese poder blando porque ha obligado al centro rector de la Unión a dificultar cualquier salida amistosa o con concesiones a Gran Bretaña, optando por una salida pactada pero dura. Si se hubiese aplicado una política condescendiente con los británicos habría significado abrir las puertas a interminables reclamaciones y negociaciones intracomunitarias. Por ello se optó por una salida sin concesiones, postura apoyada con ahínco por Francia, que al abandonar Gran Bretaña la Unión se convierte en la única potencia militar nuclear de la misma y en el único miembro permanente europeo del Consejo de Seguridad de la ONU. Todo ello confiere a Francia un status de igualdad o incluso de supremacía en el centro hegemónico de la Unión. Los problemas que puede ocasionar una salida sin acuerdo son vistos como un mal menor ante el peligro de generar una escalada de cuestionamientos de los tratados o de las estructuras de la Unión por parte de otros miembros.

3. El vacilante inicio de una defensa europea.

Es difícil que un poder blando logre mantener una situación hegemónica a largo plazo sin necesitar recurrir en algún momento al poder militar. Los acuerdos, en el marco de la OTAN, de aumentar hasta un 2 % del PIB el gasto militar o los intentos de vertebración de un ejército europeo y de una coordinación en la industria de armamento de la Unión, van en el sentido del fortalecimiento militar europeo. Separada Gran Bretaña, que siempre había puesto obstáculos a estas políticas respaldada por el deseo estadounidense de mantener una Unión débil militarmente, y con Francia alcanzando ya el 2 %, la principal referencia sería el aumento del gasto militar germano hasta esa cifra mágica –hay que tener en cuenta que si Alemania llevara a cabo dicha inversión su gasto militar superaría más de un 40 % al de Rusia.

Gasto militar de las principales potencias. Fuente: EL PAÍS

En la cumbre de Bratislava de 2016 la UE dio un nuevo impulso a la política de seguridad y defensa reforzando la cooperación en este sentido. El debate está actualmente en la creación de un ejército europeo que no dependa de la OTAN ni de EE.UU. y que aporte a sus socios “independencia estratégica”. Francia y Alemania han sido los principales impulsores del proyecto. Siguiendo con esta pauta se ha creado un Fondo Europeo de Defensa que dota económicamente estas iniciativas –13.000 millones de euros en el próximo período legislativo. Y parece aclararse que este punto será uno de los ejes principales de la próxima Comisión Europea (2019-20124). La UE busca un hueco como actor principal en la geopolítica mundial ante la deriva unilateralista de Trump y las actuaciones de Rusia y China por aumentar su influencia. Este aumento del gasto militar complementaría su papel de poder blando.

Actualmente la UE lleva a cabo tres misiones militares en Somalia, Mali –el peso principal de esta misión recae en Francia, Alemania y España– y República Centroafricana respondiendo básicamente a las amenaza yihadista que parece una de las principales preocupaciones de estos países. Sin embargo, los socios de la Europa del este ven más amenazante a la potencia rusa; esta diversidad de visiones puede retrasar o romper la unanimidad al respecto en la UE.

Tropas españolas en Mali en el marco de la misión de la UE. Fuente: http://atalayar.com/content/militares-espa%C3%B1oles-desbaratan-un-atentado-yihadista-contra-la-misi%C3%B3n-europea-en-mali

4. Otras fricciones.

Existen tres cuestiones que pueden sembrar la desunión en la UE. La primera es el recuerdo de la actuación de las instituciones de la Unión y de los países del norte, especialmente Alemania, en la crisis de la deuda. Interpretada como una forma de salvar a sus bancos a costa de los derechos sociales y económicos de las poblaciones, se vio desde los países castigados por la política elegida como una afrenta y un error. Y probablemente en ese resentimiento está una de las razones de la desafección europea que tan bien han sabido recoger los grupos populistas de derecha en algunos países. Es cierto que esta política se relajó ligeramente con posterioridad pero el caso griego sigue siendo sangrante.

La segunda cuestión es la crisis migratoria. Una crisis imaginaria, fomentada interesadamente por determinados gobiernos nacionalistas de derecha que rompieron las normas de la UE haciendo caso omiso de lo acordado. El llamado grupo de Visegrado (formado por Polonia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa) derribó la unidad de actuación europea. Esta ruptura indicaba una debilidad fundamental del poder blando representado por el eje franco-alemán.

La tercera cuestión es la deriva autoritaria de algunos de estos Estados, especialmente Polonia y Hungría. Sus políticas desafían los estándares europeos en el respeto al Estado de derecho, planteándose la cuestión de que la UE no tiene instrumentos adecuados para reaccionar ante el incumplimiento del respeto de los valores democráticos. Las críticas continuas de sus gobernantes a la Unión y su proclividad hacia Estados Unidos los convierten en unos miembros díscolos capaces de hacer abortar las políticas tendentes al reforzamiento de la identidad europea. Lo mismo que puede lograr el auge de las fuerzas de extrema derecha eurófobas en casi todos los estados de Europa.

Bibliografía.

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Altares, G. (2014). Bruselas afronta sin recursos legales el auge de los separatismos. EL PAÍS. 13/05/2014

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López-Aranda, R. (2017). La Unión Europea, entre lo deseable y lo posible. Política Exterior, 176.

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La guerra del Fútbol entre Honduras y El Salvador

1. El nombre

La Guerra del Fútbol o también la guerra de las Cien Horas fue un conflicto armado que enfrentó a Honduras y El Salvador entre el 14 y el 18 de julio de 1969. El nombre de Guerra del Fútbol hace referencia a dos partidos de este deporte que, en el marco de la clasificación para el Campeonato Mundial de Fútbol de 1969, se celebraron en las dos capitales a finales de junio, a pocos días del estallido del conflicto. Análisis posteriores, como el del periodista polaco Ryszard Kapuscinski, incidieron en este factor como una forma de llamar la atención sobre un conflicto que, en el contexto de la Guerra Fría y de una guerra de Vietnam en auge, aparecía como un problema muy menor.

Resulta fácil de entender que dos Estados no entran en guerra por un simple partido de fútbol; los encuentros fueron  una anécdota dentro de un contexto de enfrentamientos mucho más amplio y antiguo. En Honduras estaba en el poder el coronel Oswaldo López Arellano, un militar que había accedido a él mediante un golpe militar en 1963, luego maquillado por su vinculación con el Partido Nacional y su victoria en las elecciones de 1965. Su gobierno, una vez obtenido el perdón del gobierno norteamericano, se vinculó más estrechamente con otros países de la zona para sumarse a la estrategia anticomunista de Estados Unidos, pero, sin embargo, sus relaciones con El Salvador empeoraron.

La región centroamericana. Fuente: https://iberoamericasocial.com/la-guerra-futbol/

2. Las causas

Los enfrentamientos entre ambos Estados no eran nada nuevo y se remontan cuanto menos a 1967, año en que se produjeron ya campañas de prensa para desacreditar a los inmigrantes salvadoreños así como algunos choques fronterizos aislados.

En 1969 el gobierno hondureño se enfrentaba a serios problemas sociales provocados por la mala evolución de la economía. El aumento del paro desencadenó huelgas y manifestaciones de protesta por todo el país, sumándose al descontento, incluso, sectores, conservadores. También los campesinos hondureños comenzaron a reclamar tierras en propiedad. Para aquietar a estos últimos, el gobierno planteó un proyecto de reforma agraria, aunque un poco peculiar. Como se trataba de un gobierno al servicio de la oligarquía terrateniente, el decreto no planteaba ningún tipo de reparto de los latifundios o de las tierras de las multinacionales norteamericanas, especialmente de la United Fruit. El objetivo era entregar a los campesinos las tierras ocupadas por salvadoreños, a los que acusaba de una posesión ilegal.

La aplicación de la reforma agraria significaba que unos 300.000 salvadoreños debían regresar a su país. Ante ello, el gobierno de El Salvador, representativo también de su oligarquía terrateniente, temía admitirlos por el temor a un estallido social. Este fue, probablemente el motivo fundamental del conflicto, el que llevó al gobierno salvadoreño a iniciar la guerra.

El Salvador es el país más pequeño de Centroamérica pero tiene una elevada densidad de población (170 h/km2 en la época del conflicto, 313 en la actualidad). Por otra parte, se trata de un país agrícola y ganadero, pero en el que la propiedad está desigualmente repartida; la inmensa mayoría de las tierras estaba en manos de catorce familias de terratenientes mientras que dos tercios de los campesinos tenían menos de 0,4 hectáreas. Esta desigualdad había ocasionado la emigración de miles de campesinos salvadoreños a Honduras, donde, en aquel momento, aún había grandes extensiones de tierra sin dueño. Se trataba de una emigración ilegal pero que el gobierno hondureño había tolerado durante bastante tiempo.

Las relaciones entre los dos gobiernos se volvieron muy tensas. Es en este contexto de hostilidad se celebró el partido de ida que entre las dos selecciones nacionales de fútbol.

El primer partido entre las dos selecciones se celebró en Tegucigalpa, donde ya se produjeron algunos enfrentamientos entre las dos aficiones, pero lo peor ocurrió en el partido de vuelta, en San Salvador, donde aficionados hondureños fueron agredidos y se insultó a sus símbolos nacionales. De esta forma, los partidos de fútbol sirvieron de motivo para enardecer las pasiones nacionalistas entre los dos países, pero no fueron el origen del conflicto, sólo un elemento catalizador más. En cualquier caso, las campañas de los respectivos medios de comunicación acrecentaban el odio mediante calumnias e insultos y una incitación a la violencia basada en un chauvinismo exacerbado. Se estaba preparando el caldo de cultivo necesario para el desencadenamiento de la guerra. Los dos gobiernos promovieron intensas movilizaciones patrióticas que obtuvieron un elevado grado de consenso nacional.

Propaganda antisalvadoreña en Honduras. Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_F%C3%BAtbol

Junto al problema señalado aparecen otros dos, quizás de menor importancia pero no irrelevantes. El primero era la nula integración de las economías regionales. El impulso creado por la formación del Mercado Común Centroamericano, organismo regional creado en 1960, languidecía y no había servido para una integración económica fructífera, por lo que las respectivas economías eran competitivas y los gobiernos impulsaron medidas proteccionistas a costa de los demás. La segunda fue la pervivencia de conflictos fronterizos entre ambos países provocados por la no aceptación de una delimitación común de la línea fronteriza.

Desacuerdos fronterizos entre Honduras y El Salvador. Fuente: https://books.openedition.org/cemca/696

La suma de estos factores hizo que el conflicto estallara. El Salvador, poseedor de un ejército de tierra más poderoso –el ejército de Honduras solamente contaba con 5.900 hombres y un material muy viejo–, fue el primero en atacar; el 14 de julio de 1969, lanzó un ataque contra Honduras y consiguió acercarse a la capital hondureña, Tegucigalpa. Sin embargo, la fuerza aérea hondureña –compuesta por 12 aviones Corsair, algunos T-6  aparatos de entrenamiento, y antiguos transportes Douglas C-47–, era superior a la salvadoreña, aunque esta había incorporado hacía poco varios cazas Mustangs P-51, más modernos pero para los que carecían de pilotos por lo que tuvieron que recurrir a mercenarios. En cualquier caso ambas aviaciones eran ya obsoletas en el momento del conflicto.Esta superioridad aérea fue aprovechada para bombardear la base aérea de Ilopango, destruyendo buena parte de la fuerza  salvadoreña y otros puertos y aeropuertos, cortando los suministros de petróleo al ejército de El Salvador. Estos ataque lograron frenar el avance salvadoreño.

Ofensivas salvadoreñas en el conflicto. Fuente: https://aviaciondeapie.org/2010/11/02/la-guerra-de-las-100-horas/

El desarrollo de la guerra mostró que tanto las Fuerzas Armadas de El Salvador como las de Honduras estaban más preparadas para ejercer la violencia interna sobre adversarios civiles que para enfrentarse a otros ejércitos. Un rasgo destacado y peculiar de este conflicto fue la abundante presencia de civiles en los frentes de combate, desempeñando no solamente tareas logísticas sino también de combate.

Tanque ligero M-3 salvadoreño avanzando. Fuente: http://www.elafter.com/foro/showthread.php?t=2225221

El conflicto diplomático perduró hasta 1980 cuando se firmó el Tratado General de Paz en Lima, que dejaba la disputa fronteriza en manos de la Corte Internacional de Justicia. La sentencia de esta última permitió que buena parte de los territorios en disputa, conocidos como bolsones, pasasen a territorio hondureño.

El balance del conflicto, aparte de las pérdidas humanas y materiales, puede centrarse en varias cuestiones:

  • El inicio de una carrera militar en la región por el miedo a que cualquier problema pudiera provocar una guerra.
  • El fracaso de la iniciativa del Mercado Común Centroamericano y de las posibilidades de una integración económica regional.
  • Quedó demostrada la capacidad de las oligarquías nacionales para desviar hacia afuera la atención popular ante los problemas sociales y económicos creados por las enormes desigualdades existentes en los dos países.
  • Cerca de la mitad de los 300.000 salvadoreños que residían en Honduras fueron obligados a regresar a su país.

3. Bibliografía.

Kapuscinski, Ryszard (2006) La guerra del  fútbol. Barcelona: Anagrama.

Nunfio, O. (1970) Radiografía de la guerra del fútbol o de las cien horas. Revista mexicana de Sociología, 32(3), 659-690. Recuperado de: https://www.jstor.org/stable/3539220?seq=1#page_scan_tab_contents

Pérez Brignoli, H. (1990). Breve historia de Centroamérica. Madrid: Alianza.

Pérez Pineda, C. (2008) Reflexiones sobre el estudio del conflicto Honduras-El Salvador, julio de 1969. Estudios. Universidad de Costa Rica, 21, 87-104. Recuperado de: https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/estudios/article/view/23777

Toro, J. C. (2017, April 17). La Guerra del Fútbol. Retrieved April 30, 2019, from https://iberoamericasocial.com/la-guerra-futbol/





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Feminismo y sufragismo en España: el derecho de las mujeres a votar.

La demanda del derecho al voto femenino aparece vinculada desde sus orígenes al pensamiento y a la acción de grupos de mujeres que tomaron conciencia de la injusta situación a las que las sometía una estructura social patriarcal que las ninguneaba. La consecución de derechos sociales, legales y económicos fue un largo proceso que llegó a su cima ya bien entrado el siglo XX en las sociedades occidentales. Las batallas, no obstante, no han logrado aún la victoria final, quedan muchos flancos que atender, pero también es innegable que los progresos han sido muchos.

Manifestación feminista en Gran Bretaña solicitando reformas educativas. Fuente: https://coeducando.wordpress.com/tag/sufragismo/

1. Apuntes sobre los orígenes del movimiento feminista.

El feminismo, entendido como doctrina que promueve la igualdad de los derechos para la mujer encuentra su precedente en el pensamiento de la Ilustración del siglo XVIII. La Revolución Francesa de 1789 permitió que las peticiones de las mujeres llegaran a las instituciones políticas revolucionarias; personalidades como Condorcet o Olympe de Gouges escriben sobre ello, esta última en su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, publicado en 1791 realiza un alegato claro en favor del reconocimiento para las mujeres de los mismos derechos que para los hombres. Un fenómeno marginal, sin duda, circunscrito a los ambientes cultos, pero un primer paso teórico.


La influencia de estos textos no tardó en llegar a Gran Bretaña, pero aún tardarían un siglo en cuajar los primeros movimientos feministas, vinculados al liberalismo o al socialismo político. En todos los lugares, y lo mismo ocurrirá algo después en España, las reclamaciones feministas se dirigían a obtener mejoras educativas y legislativas sobre los derechos económicos y laborales, hablándose poco del derecho al sufragio. En 1866 John Stuart Mill presentó la primera moción en el Parlamento británico en favor del voto femenino, peticiones que se repetirían años después con resultado negativo. A pesar de estos reveses políticos, el sufragismo fue ganando base social y en 1897 se creó la Unión Nacional de Sociedades por Sufragio de las Mujeres. Fue, pues en Gran Bretaña y casi paralelamente en Estados Unidos, donde mejor y con más intensidad surgieron los movimientos feministas y las demandas sufragistas.

Manifestación sufragista en Estados Unidos (1912). Fuente: https://www.contactomagazine.com/articulos/elvotodelamujer1008.htm#.XL7eNZP7RBw

En muchos casos, el feminismo y el sufragismo no constituyeron movimientos autónomos sino que se vincularon a partidos políticos y sindicatos de todas las ideologías. A finales del siglo XIX y ya en el siglo XX numerosos países comenzaron a conceder el derecho de voto a las mujeres:

PaísAño
Nueva Zelanda1893
Australia1902
Finlandia1906
Noruega1913
Dinamarca1915
Gran Bretaña1917
Unión Soviética1917
Estados Unidos1920 (en las presidenciales)
España1931
Brasil1935
Uruguay1938
Francia1946
Argentina1947
México1953 (en las nacionales)

2. El feminismo en España hasta la Segunda República.

El feminismo histórico debe contemplarse como un movimiento social plural y diverso que presenta características propias  que se relacionan con el contexto español de cada momento histórico y con la experiencia de mujeres muy diversas. Hay que comprender también el fenómeno del feminismo histórico como como un proceso social de renegociación del contrato social de género y no solamente como un movimiento que persiga el enfrentamiento con el sistema patriarcal. Las manifestaciones feministas fueron débiles, minoritarias  y muy moderadas durante el siglo XIX.

Hasta el Sexenio Democrático (1868-1874), el sufragio censitario que establecían las diversas constituciones liberales garantizaba el monopolio de la política a una minoría que nunca superó el 4 % de la población. Durante la Restauración el sistema se abrió algo más pero dejó fuera a todas las fuerzas que cuestionaban el sistema político. Los niveles de fraude y corrupción política facilitaron el distanciamiento de muchos sectores sociales de la participación política, como por ejemplo los anarquistas. En este contexto, el feminismo no se planteaba reivindicaciones políticas, por eso mismo no prosperó el surgimiento de un feminismo de signo político liberal, como sí había ocurrido en Gran Bretaña o Estados Unidos. Sin embargo, el feminismo español emprendió otros caminos, actuando en los espacios en los que la presencia femenina era habitual, vinculándose, ya más tarde, en las postrimerías del siglo, a partidos o movimientos políticos –anarquismo, Lliga Regionalista Catalana– o a personalidades aisladas –Emilia Pardo Bazán.

A principios del siglo XX se pone de relieve la variedad de modalidades del feminismo. Así el feminismo catalán se vertebra en torno a un discurso patriótico vinculado a Solidaridad Catalana. Acepta la política como patrimonio masculino y entiende el sufragio como algo propio de los hombres. Subrayan, eso sí, el papel de la mujer en la conformación de una identidad cultural catalana, por ello sus reclamaciones se dirigen a reclamar un papel para la mujer en el mundo cultural y educativo. No obstante, a pesar de su carácter conservador, el feminismo catalán promovió lo derechos sociales y culturales de las mujeres.

Parecida fue la postura de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), creada en 1918,  al adoptar un discurso nacionalista español en el que la mujer desempeña el papel de inculcadora, junto a la escuela, de los principios nacionales para lo que debe contar con todos los medios necesarios. Aunque pretendiese alejarse de los radicalismo políticos y mantenerse en el centro político, su programa tiene un cariz conservador. Poco antes, en 1912, se había creado en Madrid la Agrupación Femenina Socialista, vinculada al PSOE.

El surgimiento de estas asociaciones debe interpretarse como un síntoma de cambio social y de intento de revisión de un sistema patriarcal muy enraizado. Y si bien sus demandas políticas y sufragistas tardarán en aparecer, su interés por la educación femenina y las reformas sociales eran una clara manifestación de lo dicho. A partir de los años veinte, el feminismo español incorpora las demandas políticas. El programa de la ANME planteó demandas relevantes: reforma del Código Civil, abolición de la prostitución, derecho a desempeñar profesiones liberales, igualdad salarial,… La asociación no contó nunca con el apoyo de ningún partido político, hecho que pudo influir en que se convirtiese en partido político en 1934 con el nombre de Acción Política Feminista Independiente, perdurando como tal hasta 1936.

La promoción de la enseñanza femenina fue una de las prioridades de los movimientos feministas. Fuente: http://amberesrevista.com/la-mujer-y-el-voto-en-espana/

A finales de los años veinte y principios de los treinta los cambios políticos que estaban ocurriendo en el país impulsaron un feminismo político de índole liberal que demandaba el sufragismo, basado en el principio de la igualdad de hombre y mujeres. Mujeres como Clara Campoamor, Margarita Nelken o Victoria Kent asumieron este planteamiento. No obstante hay que señalar que incluso en los momentos del debate sufragista en las Cortes, el sufragismo era un movimiento muy reducido en la sociedad española, aunque contara con figuras tan excepcionales como las ya citadas y otras menos conocidas.

Victoria Kent. Fuente: Victoria-Kent-wikimedia-commons
Clara Campoamor. Fuente: ttps://www.mujeresenlahistoria.com/2013/12/la-defensora-del-voto-femenino-clara.html

3. El logro del derecho al voto de la mujer en la IIª República.

La IIª República representó una ocasión única para realizar las propuestas democráticas que venían esbozando personalidades y grupos feministas. Importantes voces feministas participaron en la vida política republicana si bien a través de los distintos partidos: María Martínez y Matilde Huici con el PSOE; Elisa Soriano y Clara Campoamor con el Partido Radical Socialista; Carmen de Burgos con Izquierda Republicana, etc.

El primer paso para favorecer la inclusión de la mujer en la política con los mismos derechos que los hombres fue el Decreto del 8 de mayo de 1931 que declaraba elegibles a las mujeres en las próximas elecciones a Cortes constituyentes que se celebrarían el 28 de junio. En ellas fueron elegidas dos diputadas –Clara Campoamor (Partido Radical Socialista) y Victoria Kent (Izquierda Republicana) sobre un total de 465 diputados.

Clara Campoamor fue elegida ponente de la comisión constitucional encargada de elaborar una nueva Constitución y participó activamente en la elaboración de los artículos referidos a los derechos de la mujer. Así, el artículo 34 del proyecto establecía la equiparación de derechos electorales a todos los ciudadanos independientemente de su sexo siempre y cuando fueran mayores de 23 años.

Curiosamente, los diputados de derechas, que seguían viendo el papel de la mujer exclusivamente en el marco familiar, ven en el voto femenino una oportunidad de variar los resultados electorales ya que pensaban que las mujeres estaban muy influidas por la Iglesia y que votarían en mayor medida a las formaciones conservadoras. Por contra, los grupos republicanos y de izquierdas mostraban sus temores respecto a su conveniencia ya que pensaban que el voto femenino era más conservador. Y si bien es cierto que esos pronósticos parecieron cumplirse en las elecciones de 1933, no lo hicieron en las de 1936 lo que demuestra que los resultados dependían más de las respectivas alianzas entre partidos que del sentido del voto femenino.

Resultados electorales en 1933. Fuente: https://clubjaimeprimero.org/content/la-ceda-gana-las-elecciones-generales-de-1933-
Resultados electorales en 1936. Fuente: ttp://2.bp.blogspot.com/_HOa_gksBVBw/SRI_xB3B02I/AAAAAAAAABw/t8Xp7fsDYlg/s1600-h/Gráfica+elecciones+1936.png

La dura batalla dada por Clara Campoamor, incluso contra Victoria Kent, partidaria de aplazar el derecho de voto femenino, logró que se aprobase el artículo con 161 votos a favor y 121 en contra. A favor votaron el PSOE –con alguna excepción–, la derecha y pequeños grupos republicanos –catalanes, progresistas… En contra se expresaron Acción Republicana, el Partido Socialista Radical –al que pertenecía Campoamor– y el Partido Radical. De este modo la Constitución del 1931 recogió, por primera vez en España, el derecho al voto femenino. Un logro breve puesto que tras la victoria de las fuerzas franquistas en la Guerra Civil (1936-1939) la mujer pasó de nuevo a un segundo plano social, político y económico, sometida además a los designios totalitarios del nacional-catolicismo.

Elecciones de 1933. Fuente: http://amberesrevista.com/la-mujer-y-el-voto-en-espana/

Bibliografía.

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Domenech, A. (1985). El voto femenino. Cuadernos Historia 16, 163.

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Franco Rubio, G. A. (2004). The origins of Spanish women’s vote. Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, ti.- Contemporánea, t, 16. Recuperado a partir de https://www.ucm.es/data/cont/docs/995-2015-01-09-sufragismo.pdf

Nash, M. (1995). El feminismo. Cuadernos del Mundo Actual, 47.

 Nash, M. (2005). El aprendizaje del feminismo histórico en España. Documento de la Web: http://www. nodo50. org/mujeresred/historia-MaryNash1. html/Yahoo. es. Recuperado a partir de http://www.xateba.es/images/PDF/Recursos/historiamary.pdf

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