Migraciones en el flanco sur de Europa

Este verano la inmigración procedente del continente africano se ha convertido en uno de los temas estrella de la actualidad. La razón de este interés no es tanto el aumento de los flujos migratorios en esta zona sino las repercusiones políticas  que está teniendo el tema. La negativa del nuevo gobierno italiano –coalición de índole populista y nacionalista formada por el Movimiento 5 estrellas y la Liga Norte– a acoger nuevos inmigrantes ha servido para volver a poner el foco en un problema latente desde 2015, cuando se produjo la arribada masiva de refugiados sirios que huían de la guerra. Las divergencias surgidas entonces sobre el tratamiento del problema han dividido a la UE e impedido que se establezca una política migratoria eficaz y justa.

Este año, el cierre de la ruta del Mediterráneo central por la negativa de Italia a recibir más inmigrantes ha desplazado los flujos hacia la ruta del Mediterráneo occidental, lo que ha incrementado la llegada de más inmigración a las costas españolas. No se trata de cantidades exageradas pero el foco mediático ha otorgado una gran relevancia al problema. Y, al igual que ha ocurrido en otros países, el tema se ha aprovechado para reforzar el enfrentamiento entre los partidos políticos.

Cambio del flujo migratorio en 2018. Fuente: EL PAÍS

De la misma manera, la alarma –sin sustento estadístico real– creada por la imagen de miles y miles de inmigrantes intentando llegar a Europa desde la orilla sur del Mediterráneo está siendo usada como carburante ideológico y político por los partidos de derecha, populistas y nacionalistas. La utilización interesada de este fenómeno empaña y desvirtúa la realidad del mismo.

Propaganda política de la Liga Norte. Fuente: https://xaviercasals.wordpress.com/

La llegada de inmigrantes ilegales a la UE es una constante que se remonta bastante atrás en el tiempo. Hace tiempo que existen en el Mediterráneo diversos corredores para entrar irregularmente en la UE. No obstante, su magnitud dista de ser alarmante (véase la siguiente tabla). Como puede observarse el número habitual de emigrantes y demandantes de asilo sin documentación raramente sobrepasa los 200.000 anuales; solamente 2015 presenta un pico destacable a causa de la guerra civil en Siria. La misma conclusión se obtiene de observar el dato de los residentes extranjeros: en 2015 los residentes extranjeros –no comunitarios y tanto legales como ilegales– en la UE solamente representaban el 7,0 % de la población total.

Porcentaje de inmigrantes ilegales
Año Inmigrantes ilegales Población UE Porcentaje
2014 141.000 506.000.000 0,02 %
2015 1.100.000 508.000.000 0,22 %
2016 172.000 510.000.000 0,03 %
2017 204.700 511.000.000 0,04 %
2018 (hasta agosto) 141.000 512.000.000 0,01 %

Fuente: Eurostat.

Estos flujos, perfectamente asimilables por una entidad como la UE, se transforman en una fuente de discordia porque la llegada se concentra fundamentalmente en tres países del sur de Europa: Grecia, Italia y España. Estos tres países son las puertas de entrada para toda la inmigración ilegal que proviene tanto de África como del Oriente Próximo. Son, por tanto, los que primero deben afrontar el problema de la llegada de esta población, cuyo objetivo, muchas veces, es dirigirse a otros países de la Unión.

Rutas de la inmigración ilegal en el Mediterráneo. Fuente: https://www.eldiario.es/

Las acciones emprendidas por la Unión Europea para resolver el problema, especialmente a partir de 2015, consistieron en un esquema para un reparto obligatorio de los inmigrantes indocumentados que llegaban a su territorio. Ese programa apenas si logró cumplir con sus objetivos, ya modestos de por sí: de los 1,3 millones llegados entre 2015 y 2016 se pretendió distribuir 160.000, de los cuales solamente se recolocaron 29.144 candidatos. No existió un verdadero compromiso para aplicarlo, ni tampoco unos instrumentos administrativos para hacerlo. Los países del Este presentaron una oposición total a la medida –Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia se negaron a aplicarlo–. Una falta de solidaridad, que, sin embargo, sí reclaman para recibir las ayudas económicas pertinentes,  y que impide establecer unas políticas migratorias comunes.

En numerosos países la presencia de inmigrantes ha abiertos controvertidos debates sobre la presencia de inmigrantes, sobre su integración y sobre la gestión de esa diversidad cultural y religiosa

Grado de cumplimiento con el programa de reasentamiento de inmigrantes de 2016. Fuente: EL PAÍS

Con la situación actual, el peso de la acogida de estos flujos siguió recayendo sobre los primeros países receptores, aquellos que conforman el flanco sur de la UE.

La comprensión del fenómeno inmigratorio requiere conocer las causas que provocan esos flujos. La primera de las causas es obvia: la pobreza. Aunque más que la pobreza habría que aludir a las enormes desigualdades económicas que existen entre la Unión Europea y sus vecinos de la orilla sur del Mediterráneo. Esas diferencias son enormes, solamente comparables a las existentes entre Estados Unidos y sus vecinos centroamericanos. La situación económica de los países vecinos del sur no permite creer en una destacada disminución a corto o medio plazo de estos flujos migratorios

Comparación niveles de renta
País europeo PIB per cápita en $ País africano PIB per cápita en $
Alemania 52.801 Níger 1.213
Bélgica 48.258 Burkina-Faso 1.993
España 40.289 Gambia 1.719
Francia 45.473 Malí 2.225
Italia 39.499 Marruecos 8.936
Suecia 53.077 Senegal 2.900

Fuente: FMI (estimaciones para 2018).

Así pues las desigualdades económicas son enormes. A ello hay que sumar también la ausencia de cualquier protección social por parte de los Estados, lo que acentúa todavía más la pobreza en estos países. Es comprensible que la población joven busque nuevas perspectivas de obtener una vida mejor y, al mismo tiempo, ayudar a los familiares que se han quedado allí. La desesperación y la falta de expectativas son los principales acicates para la emigración.

Pero la inmigración también puede representar una variable positiva. Europa presenta un preocupante proceso de envejecimiento, hecho que dificulta el mantenimiento del modelo de bienestar que tienen muchos Estados europeos. Europa necesitará trabajadores que contribuyan al mantenimiento de esos sistemas. Es cierto que las necesidades de trabajadores serán muy variadas, primando las de cualificación media o alta sobre los de baja o nula. Por ello es necesario un sistema ordenado de inmigración que beneficie a todos.

La segunda causa es de índole política.En este caso los flujos que se dirigen a Europa no provienen solamente de África sino que también lo hacen de Oriente Próximo, una de las zonas más conflictivas e inestables del planeta. El enorme repunte que llegó a Europa en  2015 se produce precisamente a consecuencia de la guerra en Siria; se trató no ya de inmigrantes económicos sino de población civil que huía de la guerra, de refugiados o de demandantes de asilo en suma. Tanto en el continente africano como en esta zona proliferan los conflictos armados, explícitos o latentes, alimentados, sobre todo en África, por la presencia de Estados fallidos, atrapados por la corrupción  e incapaces de impedir la actuación de bandas criminales, traficantes de personas y grupos yihadistas que inestabilizan  la región y crean una insoportable inseguridad para la población civil.

Conflictos armados en África y Oriente Próximo. Fuente: ABC

 

Bibliografía.

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Barreira, V. (2014). El horror acecha al norte. EL PAIS.

Gallego-Díaz, S. (2015). ¿De qué huyen y por qué ahora? EL PAIS.

Grasso, D. (2018). El cierre de las rutas del Mediterráneo acentúa el colapso migratorio de España. El Confidencial. Recuperado de https://www.elconfidencial.com/espana/2018-07-29/rutas-inmigracion-mediterrano-europa-espana_1598482/

Jabar H Jabur, A. (2011). La inmigración marroquí en España: estudio histórico. Granada: Universidad de Granada.

Laqueur, W., Aragall, X., Zaragoza, J., (et al)., E. (2015). Refugiados. Otro proyecto que desafía a Europa. La Vanguardia Dossier, 58.

Paone, M. (2014). El emigrante ya no mira solo al Norte. EL PAIS Planeta Futuro.

Salas, M. (2015). El desafío migratorio desborda a los Gobiernos de la Unión Europea. El País. Recuperado de http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/23/actualidad/1440346876_019445.html

Zubimendi, C. L. (2018). La ‘bomba demográfica’ africana. El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2018/08/03/planeta_futuro/1533287402_271672.html

 

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2 respuestas a Migraciones en el flanco sur de Europa

  1. Bea dijo:

    Muy interesante.
    Creo que ha faltado la acción de muchos países de Occidente que no hacen más que desestabilizar ciertos países en beneficio propio. Por que no hay países ricos sin otros pobres. el establishment.

    Me gusta

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